EL JUICIO UNIVERSAL: ¿EXISTE DIOS?.

 

Una de las preguntas más intrigantes  que pueden hacerse el

Hombre  y la  humanidad es: ¿De dónde ha salido  todo?, ¿De

dónde  venimos?, ¿De  dónde viene  todo?, ¿Qué somos?, ¿Qué

hacemos  aquí?, ¿ Dónde  vamos?, ¿ Dónde  va  todo?, ¿Qué

sentido tiene?, ¿Cuál es el sentido de todo esto?.

-          Lo creó Dios.

-          ¿Y si Dios no existe?.

-          ¡Dios existe!.

-          ¡Te digo a ti que no!.

-          ¡Pues yo te digo a ti que sí!.

-          ¡Y vosotros que sabréis! ¿Por qué va a tener que ser un

 dios y no pueden ser varios dioses?.

-          ¡ En esencia es lo mismo!.

-          ¡Convénceme de que Dios existe!.

-          ¡Convénceme tú de que Dios no existe!.

-          No, yo no tengo que convencer a nadie de nada. El que

tiene que darme argumentos eres tú, que eres el que dice

que existe y el que lo afirma con toda seguridad.

-          ¡Porque es así y hay que creer! ¿No?.

-          ¿Y por qué es así y hay que creer?.

-          Es lo normal ¿no?.

-          Pues yo  no  lo veo tan normal. Para ti quizás si lo sea.

Ten en cuenta que todo eso tiene  una sencilla explicación:

tú lo ves  así  porque  te  han educado así,  porque desde

pequeño te lo han ido inculcando.

-          A mí nadie me ha inculcado nada.

-          Eso es lo  que tú te crees. Sutilmente, sin darte cuenta,

todo  te  lleva  hacia  ese sistema. Si  revisas, te  darás

cuenta   que  a  través de  la  educación, las  costumbres,

incluso  el lenguaje... etc.  etc. frases  como: gracias  a

Dios , a las semidivinidades, seres espirituales etc. o las

Formas  de  comportarse, divertirse,  libros, espectáculos,

etc.  y  modelos que  se  ponen  como  ejemplos  a  seguir,

denostando  otros  o  premiando  ciertos comportamientos  y

castigando  otros, se  guía a las personas y forma la trama

del  propio sistema, teniéndolo por todos lados ¡te vas

impregnando de ellos!.

-          Y tú también, ¿o qué te crees?.

-          Bien, yo también tengo mis predisposiciones, pero yo no lo

niego.

-          Pero hay que seguir a Dios, como debe ser, cómo Dios manda.

-          ¿Y cómo  manda Dios que seamos?. Si cada  dios  manda que

seamos de  una forma. Siempre ha  habido creencias, incluso

de igual y de distinta índole. Un dios, varios dioses, etc.

Cada  época, cada lugar, tiene  sus  costumbres, sus ideas,

sus creencias, sus formas de ver las cosas, sus tendencias.

 Incluso si hubieras nacido en otra parte del mundo, en otra

época o de otra forma, serías de otra forma. Porque en cada

lugar, a través del tiempo, hay unas costumbres, unas ideas,

una forma de vivir y unas creencias distintas y unos dioses

o  divinidades distintos... y , además, ¿por qué igualmente

no van a poder haber, en vez de uno varios dioses?, incluso

un  dios  o dioses distintos a  los que crees . Además,  en

realidad,  esto  no  cambia  en  nada  la esencia  en la

disquisición de si en realidad existe o no alguna divinidad

o para discernir si  hay algo o no  hay algo  por encima de

todo; sea  ésta una  deidad o varias  o incluso de ninguna:

sea un ente o una fuerza o incluso cosa desconocida.

-          Pero he  nacido  aquí y  esto es  en lo que  creo y me es

suficiente. Y creo que es lo mejor y estoy muy feliz con ello.

-          Mira, esto está muy bien pero  cada cual cree que lo suyo

es  lo correcto, lo  único, el no va más, lo verdadero, lo

auténtico. Que  todo gira alrededor de ellos. Queramos o no

vivimos dentro de  unos parámetros  determinados y  algunos

están tan  imbuidos y tan  impregnados de ellos que no  ven

nada más, creen  que el tiempo se cuenta tan solo  a través

de sus calendarios y sus creencias (por ello, para unificar

y  tener un cómputo común, sería a lo mejor conveniente

- Cuando se logre determinar con precisión el inicio, bien

de todo, de la tierra o por lo menos del hombre- empezar a

contar desde ahí por todos: señal de la universalidad y

podría ser  el inicio de una nueva época, la  nueva era: la

era universal). Los de cada creencia  determinada creen que

todo se mide con sus medidas, etc y que todo está alrededor

de   ellos. Tanto  que,  incluso cuando se les dice que hay

muchas otras cosas, quedan perplejos, ven las incongruencias

de los demás no dándose cuenta que las ideas de uno también

pueden estar cargadas de incongruencias y supersticiones.

-          ¿Y los ideales?.

-          ¿Qué ideales?.

-          Pues los ideales normales.

-          ¿Y qué ideales son esos?. Si cada cual cree según  multitud

de  factores  (educación, costumbres, etc.). Esto  implica

distintas  creencias  y  religiones  e  incluso  distintas

interpretaciones  de estas, distintas  ideas, creencia  y 

religiones y las cosas en general. De ahí parten los ideales.

     Las religiones en parte fueron – además de un intento

de explicar el más allá-  también el intento de  establecer

un orden, amparados en poder contar con el poder, la gracia

y/o las revelaciones divinas de una doctrina, supuestamente

      emitidas por la divinidad o divinidades.

     Ciertos hombres, tribus, pueblos, civilizaciones, etc.

a  través  de  los tiempos se han adjudicado la posesión de

las gracias, las leyes, el conocimiento...etc. divinos. Unas

veces han  tenido el solo afán de  establecer unas leyes de

organización  interna ( moral )  y externa  ( de leyes de

convivencia )  y  otras,  el  propósito  de establecer  una

supremacía, una cierta  superioridad de unos hombres  sobre

otros, unas familias sobre otras, unos pueblos sobre otros,

etc. al  otorgarse estos  primeros el favor, conocimiento o

prebendas divinas o creerse los elegidos y decir a los demás

que hagan lo que ellos quieren, diciendo que es lo que dios/es

manda/n, e incluso algunas  veces son  solo eso, un intento

por algunos hombres, pueblos, familias, civilizaciones, etc

de erigirse por encima de los demás amparándose en conocer,

en  haber sido revelados,  mediadores o elegidos; en una

palabra, poseer  de  alguna  forma:  la  gracia,  poder,

conocimiento, etc.  divinos; amparándose en estar al lado o

tener a su lado la máxima autoridad y  la más excelsa: Dios

o los dioses; incluso algunas veces, incluso acompañado con

algunas artes o  conocimientos desconocidos para los demás,

algunas videncias y/o poderes paranormales o extrasensoriales

y mediante  alegar “mandato divino”, mandar sobre los demás

sobre  lo  que  tienen  y  lo que  no tienen que  hacer. En

definitiva, erigirse  por  encima  de  los demás  mortales,

argumentando  estar en  posesión de  la verdad, el poder de

los mandatos y los designios divinos, atribuyéndole a este

todas las cualidades excelsas y máximos atributos e incluso

algunas veces no son nada más que costumbres,

intereses, etc. de unos sobre otros o incluso un intento de

mandar  sobre  los  demás, de  coger  poder  y hegemonía;

establecer  un  orden nuevo,  distinto  al que hay, con  el

poder que ello conlleva.

-          Pero , ¡hay religiones y religiones, creencias y creencias!.

-          Si, es verdad. Unas son muy disparatadas y otras parecen

más acertadas,  pero  de todos modos la que más y que menos

tiene sus incongruencias...

-          Pero, “el hombre no es solo materia”. El hombre es algo

Más  que  materia  ¿no?. Tiene sentimientos,  sensaciones,

espíritu, altos valores por encima de lo meramente mundano,

de la mera materia.

-          No, el hombre es  solo materia  y cuando muere  ahí queda

todo, si no, a las pruebas me remito.

-          Si, todo está muy bien e incluso las dos  cosas o ninguna

pueden  ser ciertas. Hasta  los sentimientos más complejos,

hasta las sensaciones más elevadas tienen su base en ella.

Lo material influye  en lo psíquico como  lo psíquico en lo

material,  todo es un todo. Los cuerpos están  formados por

partículas,  que coordinadas  forman  órganos,  los órganos

sistemas y los sistemas componen  al  hombre. No  hay  unas

barreras excesivamente definidas ni delimitadas. Y en cuanto

al espíritu, cabe pensar al respecto si existe por  sí solo

o si es mera derivación de todo lo demás. Ciertas reacciones

químicas, energía, corrientes eléctricas, electromagnéticas,

sensibilidad  de  esas  mismas partículas, de  esos mismos

microorganismos, de esas mismas células y tejidos y sistemas

que mediante todo esto y a la vez mezclado y complegificado

da al  ser humano  las  sensaciones de  placer,  bienestar,

malestar,  sentimientos,  odio,  amor espiritual... y todas

esas sensaciones tan elevadas que pueden darse tanto físicas

como psíquicas,  tanto para bien como para mal y que pueden

no ser otra cosa que  todas esas cosas elementales (juntas,

mezcladas y potenciadas), elevadas (a distintas y en algunos

casos a la máxima potencia).

-          Y ya está bien que así sea, sí, pero existe una parte

diferente que  rige nuestras vidas y que incluso después de

muertos sigue ahí. Hay multitud de experiencias paranormales

extrasensoriales... de  ultratumba (hay una experiencia que

se repite en todos los  casos cuando alguien muere:  ven un

túnel,  en  cuyo  fondo hay una luz atrayente  y de paz...)

todos dicen que hay algo y  cuando todos, con independencia

de sus creencias dicen que hay algo, algo habrá.

-          Pues es un consuelo ¡ojalá!,  pero también pueden ser los

efectos de alguna cosa o ser un mero paso o ilusión  de la

mente o sensación típica y ancestral humana.

      Puede ser, sobre eso se basan las ideas del más allá,

religiones, etc. pero habría que ver si todo es verdad.

     Cuando algo no se sabe: ¡misterio, religión,

superstición,  etc.  el  hombre cuanto  más  ignorante  más

supersticioso.  Desde  sus ancestros,  la especie humana ha

recurrido a inventar, a imaginar lo que no sabe, normalmente

con ideas fantásticas.

     No estoy dispuesto a tragarme las supercherías de todas

las ideas infundadas al respecto, porque como humano,  para

discernir tengo la razón.

-          Pero existe Dios  (o los dioses, en un concepto de Dios o

de la divinidad en  general, aunque los humanos lo llamemos

porque, de una u otra forma, la mayoría cree.

-          Ni aunque todos creyeran. Pero,  ¿Y eso que tiene que ver?.

Y, además,  no todo el mundo cree.  Y no cree en las mismas

creencias. Hay experiencias de todo tipo de creencias.

-          Si,  pero las sigue mucha gente. ¡Casi todo el mundo cree

 en algo!.

-          Pero vamos a ver,  y eso que tendrá que ver.  La cantidad

no da credibilidad por sí sola. Por el mero hecho que mucha

gente haga o crea una cosa, no quiere decir nada. Cualquier

idea, teoría... etc.  tiene siempre  sus  seguidores que la

siguen sea lo que sea. Ni aunque todos creyeran supone

garantías de su existencia pues una teoría puede ser verdad

o mentira, con independencia de los seguidores que tenga.

-          Pero hablar de él es ya suponer que existe.

-          Pues no necesariamente y además, que exista o no exista,

Dios/es es independiente de creencias y religiones. También

se habla de cosas que no existen. Y mucho menos que tenga

que existir algo de una forma determinada (¿es blanco o

negro, corpóreo o incorpóreo, eterno o finito, uno o varios

etc.?). también los ateos niegan que exista y por eso no va

a tener que no existir a la fuerza. Tantas razones pueden

haber en negarlo como en afirmarlo, sin pruebas.

-          Pues siempre ha sido así.

-          No siempre ha sido así. Ha habido muchas épocas e ideas,

creencias, religiones... un Dios, varios dioses; de una

forma, de otra... etc.

-          Bien, pero en el fondo ¡es Dios!, Dios/es. Todo es/son,

lo mismo, el mismo Dios. En definitiva, “la divinidad”. Es

lo mismo. Lo que pasa es que cada uno lo llama de una

manera, pero en el fondo es lo mismo.

-          Bien, pero no puede ser. Eso estaría muy bien si no se

contrapusieran tanto unas ideas y creencias con otras. A

través de los tiempos ha habido y hay ideas de todos los

tipos. No hay un Dios único, o por o menos no hay un

concepto único de Dios, ni tan siquiera un concepto único

de la (idea  de la) divinidad. Además, cada uno de los

creyentes veis a un dios/unos dioses a vuestra manera o

como os gustaría, como os han enseñado a cada uno o como

vosotros creeis. ¡Como si hubiera un dios o unos dioses,

iba/n a tener que estar hecho/s según creencias de cada uno!.

Cada cual tiende a crear un dios o unos dioses a su imagen

Y semejanza, con sus filias y/o sus fobias, e incluso

Muchas de ellas dispares y/o contrapuestas. Tan distintos

dioses que incluso algunas excluyen a otras. Pues unas

dicen que hay un solo Dios (de una manera determinada),

otras que otro de otra manera (incluso distinta o contraria)

y otras que varios. Y algunas se contraponen tanto (incluso)

entre ellas, son (incluso) tan contrapuestas que es

imposible que pueda llamársele o sean un mismo Dios, pues

unas creencias excluyen o contrarían a otras tanto, que es

imposible llamárseles el mismo Dios, incluso la misma

divinidad [ (pues algunas sí, pero otras no) (pues, ¿cómo

vamos a conjugar –dos teorías opuestas o incluso las que

dicen que existe un solo Dios con las que dicen que existen-

varios?) ].

-          ¿Y los que se han convertido?. Demuestran que siendo de

una en un principio pueden reconocer la verdadera.

-          ¡También se han convertido a la inversa! ¿cuál es entonces

la verdadera?.

-          Pues, ¿y cuando hasta los agnósticos incluso los ateos

recurren a Dios cuando se van a morir? ¡por algo será!.

Entonces, cuando se las ven mal ¡sí creen!.

-          No todos. Y además, eso es igual como los creyentes, que

van al médico. Y es lógico que cualquiera (el agnóstico -que

no lo afirma ni lo niega- lo deja como está “en la duda”. Es

lógico, no hay ningún problema. Incluso el ateo puede no

hacerlo o hacerlo, por si acaso) ante una situación límite,

incluso recurran a un posible Dios, por si acaso. Igual

como recurrirían a otros médicos, a la magia o curandera o

curandero o a todos los dioses que hayan o pudieran haber.

Hay que agotar todas las posibilidades. Pero eso no quiere

Decir que crean “apelan a Dios, como en caso de emergencia

a todo lo apelable” por si algo o alguien, en una situación

limite todo lo que nos pueda ayudar ya sea raro o improbable

o exista/n dudas ¡mera supervivencia!. Lo contrario más bien

sería ser cerrado y renunciar a alguna posible forma o

posibilidad de solucionar algo ¿no?.

Sino, por el mismo ende y por ejemplo, si existe Dios y

 tiene potestad de todo ¿Por qué los creyentes no se relegan

 y limitan a él y a su voluntad divina y quieren –sin

embargo- luchar contra la propia creación de Dios “la

naturaleza”, recurriendo a medios humanos “la ciencia”.

-          No sé por qué dices eso. Nosotros somos lo más respetuoso

con la naturaleza que hay. Pues es una creación de Dios,

como sus criaturas.

-          Ni sois “los más” ni los menos, hay de todo. Como todos

los demás. Pero el motivo de decirte esto no es la cuestión

ecológica, ni quienes son los más ni los menos, sino por el

motivo antes alegado “¿qué cómo teniendo un Dios que es

todopoderoso y por tanto todo lo puede, no quedáis

absolutamente en manos de él y su creación “la naturaleza”

y si él quiere –o sea, entra dentro de su voluntad- os

salvaréis y si no, no?. No haría falta que buscarais otros

medios: médicos, la ciencia. Métodos científicos etc. ¿no?.

Las curaciones serían obra de Dios, pero así mismo las

situaciones calamitosas también.

-          ... Pero Dios ha puesto la inteligencia y los médicos

para curarnos.

-          Entonces todo en manos de los médicos ¿no?.

-          No, porque Dios también interviene.

-          ¿Y por qué no lo hace directamente?.

-          Porque él lo pone como quiere –para eso es Dios-.

-          Pero entonces, si Dios ha puesto la inteligencia para

ello sería como decir que todos los medios médicos y

científicos son buenos pues están puestos e intervenidos

por Dios, donde tendríamos entonces que admitir que todo lo

bueno y malo de lo que de ello se derive es tan achacable a

Dios como a los humanos.

Y si no volver a la misma pregunta inicial ¿Por qué recurren

los creyentes a los médicos, la ciencia y los métodos

científicos?.

Y a la vez, otra vez por el contrario, si se acepta ¿por qué

muchas religiones ven mal ciertas posturas y/o a muchos

métodos se oponen?.

-          Porque las prácticas o métodos que algunos médicos usan o

quieren utilizar no son lícitos.

-          ¿No son lícitos para qué o para quien? Pues médicos y

éticas hay de muchas opiniones y si admitimos que la

inteligencia está puesta por Dios para beneficio en todos

los casos, incluso en su empleo –si el médico cree que está

obrando bien- la responsabilidad tanto será del médico como

de Dios, quien se la ha posibilitado.

-          Pero yo hablo de los que no hacen lo que Dios quiere.

-          Incluso en ese caso ¿a quién culpar? Pues si Dios le ha

puesto una inteligencia y este la usa como sabe o cree, y

Dios se la ha puesto para eso, pues si no le hubiese impuesto

actuaciones o remedios directos sin darle lugar al ingenio

y el libre albedrío. ¿a quién culpar de las actuaciones que

realice? (y si optamos porque no hay libre albedrío, que

todo está puesto y puesto por algo pues peor me lo pones).

Y diría aun más, desde esta aseveración ¿cómo sabemos lo que

es Dios o no? Si en realidad cuando lo hace es porque lo

permite y él lo ha puesto para eso y según vosotros todo

está puesto por Dios. Y si no hubiese puesto cosas más

drásticas ¿no?.

-          Pero él ya ha puesto la inteligencia para discernir. Y así

las dos cosas: la inteligencia y el buen camino pueden ir

unidos..

-          Pero y el que cree con los medios que Dios le ha dado una

cosa y así la hace, pues así la cree, y se equivoca. ¿De

quién es la culpa?.

-          De nadie.

-          ¿Y todos los que sufren y mueren por culpa de esa

inteligencia equivocada, mal insuflada o mal comprendida; e

incluso de quien es la culpa, cuando esas desgracias se

producen ni siquiera  por incomprensión sino porque no ha

dado tiempo para que se desarrolle esa inteligencia humana

supuestamente puesta por Dios hasta encontrar un remedio

(enfermedades del pasado que anteriormente no se tenía

paliativo; calamidades y epidemias antiguas para las que no

se había podido obtener aun ningún remedio o incluso las

modernas que no logra sacarse aun ninguna vacuna o antídoto)?

¿De quién es la culpa de todo esto?.

-          Porque el hombre no ha puesto todos los medios a su

alcance. (si no, lo hubiese solucionado).

-          Ha puesto todos los disponibles a su alcance y no le ha

sido posible.  Hay una evolución biológica que necesita su

tiempo y no es ni siquiera cuestión de medios o ganas sino

de evolución en el tiempo. Incluso si no ha puesto más

pudiéndolo poner –por inconsciencia- ¿de quién es la culpa

de esa inconsciencia humana, si no le han puesto mayor

visión o  inteligencia para verlo?.

-          Sí, pero Dios está en lo último. Y los designios de Dios

son inescrutables.

-          Y lo de admitir que si interviene o no interviene, y así

 no asá, es muy relativo, pues todavía estamos en si existe

o no existe ¡tú me dirás!.

-          Cuando todo el mundo piensa en ello. Lo tiene presente.

Por algo será.

-          No todo el mundo. Muchos no. E incluso de todos los que

piensan en ello, no todos piensan en lo mismo, cada cual

cree según sus creencias.

-          Pero ya piensan en que existe algo.

-          De todas formas que muchos piensen en ello o que todos

pensaran en ello o en otra cosa ¿qué quiere decir? ¿qué

tiene que existir a la fuerza?. También creían todos o casi

todos que la tierra era plana hasta que alguien dijo que era

redonda y ahora todo el mundo lo admite, y es verdad porque

puede comprobarse. Que una mayoría diga que una cosa sea de

una determinada forma no implica “de por sí” que sea cierta

o tenga que ser así a la fuerza.

Si es verdad que puede haber algo así, pero no

necesariamente tiene que ser eso o lo otro. También puede

deberse, y sería sumamente lógico, a que el hombre, el ser

humano –en conjunto- como especie tenga esas experiencias,

sensaciones o pensamientos porque como especie tiene un

pasado común, porque le sea algo ancestral, al igual que

otros comportamientos o tendencias y por ello –pese a la

diversificación posterior- todos, casi todos o bastantes o

unos sí y otros no participemos de ello desde el principio

de los tiempos. Todos llevamos intrínseco: el miedo, la

necesidad de sentirnos protegidos... y esto puede influir en

que queramos tener la esperanza de algo o alguien por

encima de nosotros que nos proteja, nos preserve y le de

sentido a todo esto. O pueda ser la continuación de la

experiencia de protección  familiar... ¿quién sabe?. Pero

una cosa no quiere decir la otra.

-          Pero el hombre tiene una cierta espiritualidad. Tiene que

creer en algo.

-          Bien, pero eso no quiere decir que tenga que ser una idea

teoría  o creencias determinadas. Ni que exista un dios

determinado. Si es verdad que el hombre tiene una cierta

espiritualidad. Es un sentir general o casi general, pero

es un aspecto espiritual que no tiene por qué ser religioso,

pues puede tener muchas formas de manifestarse, no tiene

por qué concretarse en una sola idea, religión o práctica

pues (yo diría que), la religión es solo (eso), un camino

más, otra forma más –entre tantas (otras)- de (manifestarse

la) espiritualidad. Y aun diría yo más, puede haber quien

no tenga tal necesidad y viva tan bien, sin necesidad de

buscar nada más.

Es verdad que si hay una tentación humana a todo eso, pero

nada más que al que sabe llevarlo de otra manera.

-          ¿Cómo?.

-          Ejemplo: disfrutando la vida y después sea lo que sea. Si

hay ya lo habrá. Lo que pasa es que las teorías, las ideas

y religiones en concreto se valen, se aprovechas de ese

sentimiento espiritual para llevarla a sus ideas, teorías y

creencias concretas y manejarlas, en muchos casos. Se

aprovechan de que nadie lo sabe, para decir que ellos tienen

la respuesta y así llevárselos a su camino e incluso en

muchas lo creen o llegan a creérselo ellos mismos.

-          Pero el hombre necesita, tiene necesidad de creer en algo

¿no?. ¿si no que?..

-          ¿Qué de que?. ¿Por qué?. ¿Si no que?.

-          Porque si no caos, desastre, desconcierto.

-          No sé por qué va a tener que haber un caos. Existe la

ética y de todas formas, si tiene necesariamente que haber

caos, que lo haya (pero eso, por sí solo, no valida que

Dios exista).¡El desconcierto de la duda! ¡El desconcierto

que produce el desconocimiento! ¡Que genera miedo! ¡El

miedo a lo desconocido!. Y superstición. Quizás es y sea

lógico,  pero la solución no está en agarrarse a cualquier

cosa. La solución está en admitir la duda, todas las

posibilidades. No tiene por qué ser necesariamente el caos.

Puede y hay un entendimiento mutuo mínimo, el cual, de todas

formas habría que respetar para que todos nos respetemos y

no hacerse daño unos a otros; comprendiendo que entonces

los otros intentarán hacerte daño a ti. ¡Valores universales!

O simplemente y ya grandemente ¡Valores de convivencia!.

-          Pues ya hay algo.

-          Pero eso no quiere decir que tenga que haber algo concreto

es un mero acuerdo mínimo, más o menos relativo, ante la

incertidumbre. ¡Acuerdo para convivir!.

-          ¡Así no se puede vivir!.

-          ¿Por qué no? ¡Perfectamente!. Es lo más razonable: “una

duda sana”. La duda humana no tiene por qué ser mala y como

mínimo mejor que inventar suposiciones.

-          Es muy cómoda esa postura (agnóstica). Eso es adoptar una

postura muy cómoda.

-          Ni cómoda ni nada. Es lo que es, que no lo sé y por eso

tampoco me lo voy a inventar para tener una postura a la

fuerza. A ver, si por tenerla voy a tener que inventármelo

a la fuerza.

-          ¿Te crees que yo no tengo dudas?.

-          ¿Dudas en qué?.

-          ¡En si existe o no existe Dios!.

-          Pues entonces apaga y vámonos. ¿Entonces qué?.

-          ¡Tengo fe!.

-          ¿Fe, en que?.

-          ¡En que hay algo!.

-          ¡Fe ciega, igual como decir “creo en cualquier cosa”!.

-          Yo también tengo mis dudas ¿Qué te crees?. Pero eso no

quita... ¡Hay que definirse! ¡Sí o no!.

-          ¿Por qué?. No se por qué va a haber que definirse. Lo que

hay que saber es convivir con la duda cuando se tiene. No

sentirse incómodo con las dudas naturales y lógicas, y

seguir indagando; pero no consolarse con alguna teoría o

doctrina sin digerirla, sin más, por tal de no soportar esa

duda o simplemente porque nos lo han enseñado así; porque

las ideas, teorías y creencias razonadas bien o mal pueden

haber tropecientas mil y sin razonar todavía más.

Reconocer la ignorancia no es falta de inteligencia sino

todo lo contrario, denota inteligencia; el reconocimiento

por el hombre de su ignorancia y limitaciones al igual que

sus posibilidades lo dignifica porque es la verdad.

En cierto modo, no debe avergonzarnos, ni desestabilizarnos,

sino que es algo más con lo que hay que vivir hasta que le

encontremos la solución.

Así como el hombre crea ídolos humanos, así el hombre

tiende a mitificar lo que excede de él, lo que no comprende,

le pone los máximos atributos y de ello hace su Dios, e

incluso la mayoría de veces los mezcla con sus propias

ideas, creencias, filias, fobias, incluso los atributos más

humanos –que si existiera es muy difícil que los tuviera- e

incongruencias. Según los tiempos unas u otras –tanto que

cabría preguntarse si es Dios quien crea al hombre o (es)

el hombre quien crea a Dios- (el que crea dioses);

al principio, los fenómenos naturales, pues no sabía lo que

eran: sol, estrellas, luna, fuerzas climáticas y elementos:

agua, fuego, aire y tierra... etc. después ya conforme se

fue dominando y averiguando lo que eran; cosas más etéreas:

fuerzas misteriosas, de ultratumba... e ideas más abstractas

y menos constatables. Hasta el presente que se ponen dioses

y divinidades llenos de cualidades máximas “las máximas”:

el más fuerte, omnipotente, omnisapiente, omnipresente,

etc. “omnitodo”. Todos los “omni” habidos y por haber. Y

totalmente etéreas e inconstatables.

El hombre, ante la impotencia, la insapiencia, ante la duda

el desvalimiento, su falta de conocimiento; ante lo que

carece,  tiene que apoyarse en algo. Algo lo más grande

(posible), lo mejor posible –como esperanza, como salvación,

pone algo superior que puede ayudarle, que le proteja, que

vele por él, y a ese ser o ente lo llama Dios/es y algo

donde pueda seguir siendo y se sienta bien después de

muerto (con todos los atributos, gustos humanos –aunque eso

sí, sublimados-: el cielo; y hasta algunas veces se ponen

alguna obligación o tarea ingrata a cumplir o de lo

contrario, lo contrario: infierno. Si no a algunos les

parecería  incluso muy gratuito (no hacer el suficiente

esfuerzo para merecérselo), e incluso algo incongruente

para la mente humana poder conseguir todo eso sin esfuerzo

alguno, incluso a algunos les parece que el acceder a él

debe ser gratuito –todo dependerá de mentalidad del sujeto-

pero eso sí: todos pasan por buscarse algo para su solaz y

a ser posible beneplácita perpetuidad.

Hay algunos que se rinden a él/ello y así se sienten

seguros, protegidos, con esperanza... etc. la gente típica

que quiere creer en algo porque no quiere desaparecer para

siempre con la muerte, por eso con ilusión se agarran a

cualquier esperanza.

Y lo veo muy bien,  que si quieren creer o acogerse a algo

que sea lo máximo, nos proteja, nos cuide, vele por nosotros:

lo hagan; y se encuentren bien muy seguros, contentos sin

dudas, con un cielo y otra vida después esperándoles ¡lo

veo muy bien!. E incluso en cierto modo todos seamos un

poco así y queremos que así fuera ¡ojalá! ¿Qué más podríamos

desear?. Salvo nosotros mismos ser dioses ¡Quizá!.

Pero en todo esto suele haber muchas superstición, mucha

mitología, mucha literatura -¡en cada época y lugar la suya!-.

A través de los tiempos, hay gente que se ha erigido en

cabecillas de la humanidad, de la gente; con más o menos

razones o impuestamente. Algunos han (creído) inventado

explicaciones a lo desconocido: espíritus, dios, dioses,

etc. y la adornan de prodigios, incluso lo dotan de alguna

necesidad de tener que sentirnos agradecidos o sentirnos

culpables por algo (nos) llevan sentimiento de culpa o de

gratitud o mezcla de ambos (algo que hagamos o porque

no hagamos o digan han hecho por nosotros –ya se lo hayamos

pedido nosotros o no- y así dejarnos un sentimiento de

culpa o débito a redimir y/o a hacia ese ser, dejándonos

así debidos a e/ellos. Cuando no, pendientes y agradecidos

de recibir su perdón. Y así el pueblo sencillo quede sometido

pero tranquilo; porque con independencia de que las teorías,

las costumbres, las creencias sean unas u otras lo que

quieren es sentirse seguros, estar tranquilos, que alguien

les salve. Y así estos cabecillas han implantado –a través

de los tiempos- sus doctrinas, sus creencias, etc.

Pero hay que tener apertura de mente, apertura de ideas, y

tener en cuenta que con esas premisas se pueden crear muchas

creencias, muchas doctrinas, muchas religiones. Y dotándole

a algo de valores supremos –los más excelsos, si se quiere-

hacemos en seguida un dios, aunque sea una piedra y le

llamemos, por ejemplo, “Ra” o cualquier otro nombre. Y

pensar que por el mero hecho de quererlo, de creer algo con

esperanza, no por eso solo vaya a ser cierto. Cuando sea

cierto o no, lo más seguro es que incluso sea independiente

e indiferente de lo que nosotros pensemos, creamos o no

creamos; por mucho que nos regocije o nos duela. Por tanto

“mentalidad abierta a todas las posibilidades” ¡Es mi lema!.

Pues de lo contrario, para mí –y a falta de pruebas- no es

otra cosa que querer –para quedar descansando y tranquilos-

trasladar las preguntas/incógnitas para las que no tenemos

respuesta, de nosotros a otro ser, aunque sea superior.

-          Pero también hay gente que lo hace y lo siente así.

-          Sí, pero esos son unos. Otros van a aprovecharse y se

Valen de todo esto.

-          Pero entonces, si no es así. ¡Todo esto no tendría ningún

sentido!.

-          Puede ser.

-          ¿Y después?.

-          Pues después seremos un paso más en la cadena de la vida.

-          Pues no sé tampoco. Solo sé que está la duda y es lo que

por ahora solo sé: que no sé más.

-          Con esas dudas... si no sabes...

-          ¡Pues lo que hay!. No es una duda, es una realidad “no se

sabe” y ya está. Y además, la duda bien llevada no tiene por

qué ser mala, en realidad para quien sabe admitirla puede

ser, es y le genera un gran beneficio “enseña a admitir

todas las posibilidades posibles” para quien sabe entenderla

y progresar en ella; aunque al que no, le produzca miedo,

le genere o puede generar una gran angustia vital y agonía;

por eso: ¡abre la mente a todas las posibilidades (posibles)!

Y si hay algo bien y si no también. Lo único malo sería

estar para lo que más seguro no estamos  “la infelicidad”

porque el hombre busca siempre satisfacción, la felicidad

(que lo consigamos o no, sepamos o no conseguirla y estar

en ella, eso ya es otra cosa, pero por principio todos –de

una forma u otra- la tenemos como meta o lo que nos mueve a

ella).

Pues –si lo miramos bien- vivimos dentro de unos parámetros

de incertidumbres donde solo parece haber unos hechos y

cosas seguras: nacimiento, vida y muerte. Donde lo único

posible argumentar con clara razón en lo no claro/mayoría

de los asuntos es la duda “y buscar”.

Por eso ni dejo de creer ni creo, por tanto ni lo afirmo ni

lo niego. No tengo argumentos fehacientes que lo nieguen ni

por el contrario que lo demuestren. Tantos argumentos

teneis los creyentes para afirmarlo como los ateos para

dudarlo. ¡Uno deja la ignorancia cuando admite las dudas y

no se inventa cosas!. Uno deja de ser ignorante –en su

sentido vulgar- cuando reconoce sus ignorancias; -o por lo

menos es consciente de ellas- sin que tenga que inventarse

nada para cubrir esas dudas para que no les molesten.

(Aunque pueda seguir indagando siempre hasta que encuentre

las respuestas).

Dios, dioses, teorías, religiones son: intentos de dar

explicación a lo que se desconoce. Se crean y se inventan

múltiples explicaciones intentando darle explicación a todo

esto. Lo que no entendemos –excepto unos pocos que buscan

la causa  verdadera de una forma más fehaciente y cercana-

normalmente se lo achacamos a seres superiores o causas de

fuerza mayor impenetrables. A lo que no sabemos queremos

buscarle un pretexto, sin saber si es verdad o no... y así

podemos inventarnos cualquier cosa, partiendo de una base

supuesta puede formarse toda una doctrina, creencia o

teoría.

El hombre inventa todas esas cosas pues –excepto a unos

cuantos- le es muy difícil vivir en la duda; en la impotencia

y las limitaciones (ante ciertas cosas) siente una

insatisfacción psicológica por no saber su destino (de donde

viene, qué hacemos aquí, a donde va... etc.) y por eso

inventa respuestas para todas sus incógnitas, para todas

sus dudas, para todas sus preguntas incontestadas, aunque

no esté seguro de su certeza o se agarra a cualquier teoría

que de o intente dar explicaciones a todas esas dudas:

religiones, teorías espirituales, creencias del más allá,

dioses, mitos y supersticiones. Entes o entidades superiores

que superen las limitaciones de los hombres.

Pero tenemos que darnos cuenta que simplemente porque

queramos y/o creamos, no implica que tenga que ser/sea así.

-          Pero si no hay creencias, si no hay un dios, un orden, un

algo después, que esto no acabe aquí. Todo esto no tendría

ningún sentido. Y la gente no tendría ilusión, no guardaría

un orden. Cada uno haría lo que quisiera, lo que le viniera

en gana. No habría esperanza...

-          El deseo... , la esperanza..., que todo esto no acabe

aquí... que exista algo para que esto no acabe siendo un

desastre... –que ya lo es- no quiere decir que tenga que

existir de verdad. Aunque incluso quede bonito creer en

ello.

Simplemente lo que no se sabe, no hay por ello que formar

teorías para darle por narices una explicación.

E incluso que todos creamos o queramos. Que todos tengamos

o queramos tener amor y temor de Dios; no es una prueba ya

en sí de que exista, de que por solo esto tenga que existir.

Al igual que pensar lo contrario “que no existe” por eso

vaya a dejar de existir.

Si existe bien y si no también. Lo que sea será.

Que exista o no exista es independiente de lo que todos o

cada uno pensemos, creamos o queramos o deseemos, porque

¿cuántas cosas queremos que sean y no son?. En definitiva

-digamos lo que digamos- lo que sea será, con independencia

de todo lo demás.

-          Pero y la esperanza, la ilusión... es lo más grande que

hay. Si se quita la ilusión ¿entonces qué?.

-          La esperanza e ilusión... esperanza e ilusión  son, nada

más.

La ilusión, los deseos, los anhelos... etc. todo esto está

muy bien, pero lo que sea “es” y lo que no “no”, por muchas

ilusiones nuevas y ganas que se tengan; por muy bueno que

pueda parecer todo esto, esto no implica que sea.

No olvidemos que –por muy bonitas o buenas que sean, por

muy bien que nos vengan: las suposiciones son suposiciones,

“las hipótesis, hipótesis son”.

Cada uno con sus doctrinas, creencias y sus incongruencias.

(Ejemplo: el que mata a otros y le da un tiempo para que se

concilien con su dios/es –así quita la posibilidad de que

mueran no conformes con su dios/es- este en realidad entrega

su alma altruístamente para salvar a los demás y en contra

tiene el mandamiento de no matar. ¿Este hombre merece premio

o castigo?). (Y así unas más y otras menos, miles de

incongruencias).

Por ello –ante lo desconocido- prefiero quedarme en la duda

(Las doctrinas, las creencias, las ideologías –en sí-  no son

muy buenas, pues aunque tienen de bueno que te lo dan todo

mascado, no dejan pensar libremente al hombre, porque lo

encierran en una sola posibilidad como verdadera –a lo sumo

en unas cuantas-). Si se tienen que tener en cuenta, como

mucho, hacer suposiciones; pero no elevarlas a doctrinas

supremas. Como algunos que se encierran y no ven otra cosa,

todo lo ven desde un único prisma; y que no solo fabrican

suposiciones, hipótesis y de estas dioses, mitos y

supersticiones que superen las limitaciones humanas –que

pueden estar más o menos bien, mientras el hombre no pase a

creérselo férreamente- sino que lo dogmatizan, lo hacen

dogma de fe. Y así, los que lo siguen –sus creyentes-

creyendo que lo saben todo. Todo está controlado por seres

y fuerzas superiores, viven más seguros y más amparados.

¡Todo es cuestión solo de hacerle la pelotilla y/o seguir

sus mandatos!...

Y eso no es todo lo malo sino que, llegando algunos incluso

a querer imponerlo por la fuerza llegan al radicalismo y al

fanatismo, tratando de enemigo a todo el que no participa de

sus ideas (llegando a perseguir, torturar y quemar a todo el

que discrepara o no siguiera sus mandatos o pareceres).

-          También hay fanáticos no creyentes.

-          Sí, si es igual. Desde fanatismos y posturas particulares

no es posible la fraternidad. El respeto debe ganarse con

una mente abierta y desde la tolerancia y aún más:  con el

respeto hacia las demás ideas, tendencias, pensamientos,

costumbres y creencias (aunque no se compartan);  pues cada

uno tiene sus razones, sus ideas, sus costumbres... etc.

porque si no todo sería un enfrentamiento.

Pues los fanatismos y las posturas desmesuradas convierten

en perjudiciales y deleznables hasta las cosas más

admirables. Hasta la mejor idea, la  cosa más inocente

seguida fanáticamente es mala. Así como hasta la más mala

en su término leve o medio, puede no llegar a ser tan mala.

Por ello, hay que huir de fanatismos, dogmatismo... etc.

Y ya no aun inclusive, porque sea perjudicial sino que

además porque nadie puede asegurar taxativamente nada en

este campo, solo creencias y creencias (como sus letras

indican “creencias” “o sea” “no seguro”. Si fueran seguras

no serían creencias, sería evidente), sugerencias, hipótesis... etc.

Por todo ello, “mi única doctrina es no tenerla”. Porque lo

que no se conoce, tan absurdo es afirmarlo como negarlo.

Mi única misión es buscar en los demás su certeza y sacar a

la luz sus incongruencias. ¡Desmitificar toda esta

parafernalia!.

-          Bien, pero si no se tiene ninguna doctrina es igual a un

hombre sin ideas, sin opinión, sin criterio o un bache

espiritual.

-          No, se tiene un hombre espiritual, comprensivo y abierto

a todas las posibilidades. Ninguna crisis espiritual. Y

estoy tan bien. Para ti, que no estoy en lo tuyo, puede ser;

pero también puedo yo decir que tu sufres de fiebre

espiritual.

-          Bien, pero ¿¡y milagros!? ¿eso qué?. ¡Eso no puede hacerlo

Ningún hombre. Ningún ser humano!.

-          ¿Qué milagros?. No hay milagros. Todo tiene una base

elemental. (Puede ser que haya alguno, pero...) Tantas cosas

se le piden a los dioses que de tantas, cuando alguna –por

azar, coincidencia- se cumple y dicen ¡milagro! Y cuando no

sale lo que se pide, pues nada.

-          No se lo pide con suficiente fe..

-          No me digas que es cuestión de cómo lo quiere Dios ¡su

gusto!.

-          ¡Puede ser!.

-          Entonces Dios tiene sus gustos. Y con sus propia escala

de valores y según se satisfagan sus ideas, el accede.

Entonces  sería egoísta ¿no?. Y además que la mayoría de

los tenidos por milagros habría que saber si es verdad. Y

de los que quedan ¿cuántos pertenecerán a causas naturales,

poderes mentales/psíquicos, magnetismo, sugestión... etc.,

que no estemos acostumbrados o desconocemos?; pero

perfectamente  naturales una vez que se conozcan. También

hace tiempo podían ser anormales muchas cosas que ahora

-          una vez descubiertas- nos parecen perfectamente normales

y hay miles de ejemplos, tantos como adelantos y

descubrimientos (y con la investigación y el descubrir de

sus causas es puramente normal).

Mas bien, son causas, poderes y hechos que desconocemos;

pero que están en el hombre y en el universo. Si fuera

poder de uno solo, de una sola creencia, religión o doctrina,

solo el o ellos o su dios o sus dioses podrían hacerlo.

Cuando la verdad es que de diversas doctrinas, creencias y

religiones operan o dicen que operan estos milagros. Se van

desmitificando los puntos que estas teorías, doctrinas y

religiones han cogido como puntos claves y se demuestra su

explicación más natural y menos supersticiosas.

Más veces de las que creemos obedecen a explicaciones

totalmente razonables (o por lo menos explicables), una vez

conocidas. Porque hasta el hecho más sorprendente –no tiene

por qué ser un milagro- conforme se descubren las causas de

las cosas se van dejando a un lado las supersticiones y se

va viendo que es así simple y sobradamente. Porque se han

ido dando los factores que han llevado a ello –aunque

efectivamente puede sorprendernos mucho- (con el conocimiento

no nos sorprendemos tanto porque vemos uno a uno, factor a

factor, factor por factor, cómo se ha ido formando paso a

paso (todo el conglomerado), y vemos que todo tiene su

explicación, no es una casualidad sino conjunción y

consecución de factores, pareciéndonos incluso mentira que

una cosa haya podido llegar a ser lo que es, si no miramos

los innumerables pasos que se han ido dando –uno a uno-

hasta llegar al resultado (como, sin el paso anterior no se

hubiese formado el posterior y a su vez  este condiciona al

posterior –como uno ha dado lugar al otro- y así

sucesivamente y uno a uno: ¡todo! y todo de golpe ¡Oh

maravilla! ¡milagro!. Pareciendo al final la obra terminada,

algo extremadamente sorprendente,  aun siendo la conclusión

de múltiples factores. No dándonos cuenta que, incluso si

no se hubiese dado eso –porque cualquier factor cambiara- se

hubiese dado otra cosa.

-          Sí, pero de todas formas ¿no me dirás que no resulta

sorprendente?.

-          Pues es verdad e incluso hay cosas que resultan una

maravilla pero eso no quita como son y como se han formado.

Y a mayor información/comprensión mayor será nuestro poder

de decidir adecuadamente, menos riesgo a equivocarnos.

Cuantos más factores dominemos más poder tendremos y menos

volubles seremos. Cuantos menos factores dominemos más queda

al azar, a elementos ajenos a nuestra voluntad.

... Será: “el despertar (total) de la consciencia humana. La

dominación de todos los factores”.

-          Sí, todo eso está muy bien, pero las religiones siempre

existirán porque forman parte del hombre.

-          Es verdad, queda mucho para dominar todos los factores.

Todavía, por tanto, le queda mucho a las argucias de las

Religiones.

-          Pues el progreso humano, con todo su avance no ha llegado

a nada. No ha solucionado nada de los grandes problemas del

mundo. Comparado a todo lo que hay, es una ínfima obra y

con todo su alarde no ha conseguido arreglar nada, sólo

pequeñas cosas. Ha empeorado con contaminación..., con

avaricia, luchas, guerras,... etc.

-          Si bien todo eso es verdad, también se han hecho cosas

grandes.

... Le exigimos demasiado al progreso del hombre, queremos

que nos lo solucione todo, sin ningún problema, cuando en

definitiva nos soluciona muchas cosas; y aquello que no nos

soluciona, tampoco nos lo soluciona eses Dios, esa religión

en quien algunos creen.

-          El principio y el final de todas las cosas no lo alcanzará

nunca el hombre.

-          Es verdad, no se sabe. Y por eso yo no tengo ninguna

postura, no tengo evidencias que demuestren ni nieguen

nada, por eso me abstengo. Por ahora no puede saberse, hasta

que se sepa, si es que llega a saberse algún día –entonces,

sólo entonces- lo otorgaré.

Pero si existe un dios o unos dioses tampoco lo han

solucionado en toda nuestra existencia, a pesar de todas las

promesas mesiánicas.

¡Sí!. Bien es verdad que el hombre no tiene solución todavía

para muchas cosas, pero las religiones tampoco –con todo su

devenir, con todas sus normas y su andadura, y diciendo

contener la palabra, las reglas y las gracias divinas, a

través de los tiempos- que son la panacea, etc.  ni han

conseguido arreglar nada {sólo cosas pequeñas, (como el

hombre mismo)}(incluso, eso sí, algunas veces sus

radicalismos han complicado más la situación con sus dogmas,

sus intransigencias, sus odios, sus persecuciones y sus

guerras en nombre de Dios -entre unas religiones y otras-

comparables si no las más crueles y cruentas de toda la

historia).

-          Porque todos no la practican.

-          ¡Excusas! ¡¿no te jode?!. También en lo humano tampoco

practican: la humanidad, la solidaridad... o todos las

mismas creencias etc. si no estaría igualmente todo

solucionado, porque estaríamos todos de acuerdo en lo mismo.

Y no habría problema ¡¿no te jode?!.

[Pero no tenemos  por qué ser todos de una misma creencia ni

de otra. “La clave es el respeto...” (el respeto es/debería

ser la base), “el respeto es/sería la clave del éxito, de

la fraternidad. (de la vida)”].

-          Pero los desastres son causados por el hombre o porque

el hombre no respeta las leyes naturales ni divinas.

Hay que seguir la naturaleza y no solamente porque nos

guste o no, sino porque si la transgredimos sufriremos sus

consecuencias

-          Es verdad que el hombre provoca desastres. Precisamente

por eso, “porque no respeta”. Porque no hay respeto. No se

respeta nada: si respetara no habría tanto desastre. (Por

eso la clave es, como hemos dicho; el respeto). Efectivamente

el hombre hace bestialidades y provoca desastres; también

hay que tener en cuenta que no todos los desastres son por

el hombre. (El hombre, el ser humano ya se ha separado

bastante de la naturaleza. Siempre ha tendido a separarse

de la naturaleza, tanto y hasta tal punto que esa es su

esencia, si no seguiríamos siendo animales).

El hombre provoca desastres, pero... ¿y los desastres de la

naturaleza?.

-          La naturaleza ¿qué?.

-          Pues la naturaleza tiene también sus cosas malas, no es la

panacea de lo bueno... ¿O es que acaso la naturaleza

-consentida por el ser o seres supremos-  además de cosas

maravillosas: crear especies, plantas... maravillas, etc. ,

no hace barbaridades?. Cuando uno tiene una enfermedad ¿no

es esta natural?... y las masacres, terremotos, maremotos,

hecatombes, deficientes mentales (hospitales psiquiátricos

donde están los residuos de la tan sabia naturaleza) y de

vez en cuando extermina de una vez a miles de personas e

incluso de especies.

-          ¡Y buenas!.

-          Sí, por supuesto. Y el hombre igual. Incluso ayuda a

evitar o a paliar algunas naturales.

-          No. El hombre causa de todas ellas.

-          No todas. También las hay naturales ¿o es que los hombres

primitivos no padecían de estas?... no tiene por qué

coincidir natural con bueno, satisfactorio.... lo que quiere

el ser humano.

Cuando el hombre –mediante el conocimiento- domine más y

más factores –domine todos los factores- conforme se dominen

y conozcan todos y cada uno de los factores, iremos dominando

todo, progresará el conocimiento y la ignorancia irá en

recesión y con ella la superstición. Y quedará solo la

espiritualidad y lo que quede.

-          ¿Y si entonces descubrimos que efectivamente existe Dios?.

-          Pues será, pero ya no será una superstición sino una

seguridad. Una realidad. Por ahora como no tengo seguridad

de ello “ni dejo de creer ni creo”.

Además, con el proceso humano podrán evitarse desastres

naturales, porque incluso un desastre natural puede acabar,

en cualquier momento, con nosotros... y el desastre final.

[Podrá hacer: que nada o casi nada sea imposible para el ser

humano, que no haya hambre, ni guerras, ni enfermedades en

el mundo, ni desastres, ni explotación, ni engaño, ni

amenazas, ni nada que atente contra el hombre,  podrá hacer

que cada uno esté a gusto y satisfecho. No habrá nada que

se le resista a la ciencia y al conocimiento: ni la

naturaleza, la tierra, ni el cielo, ni el espacio, ni el

universo entero. Nada se podrá resistir.

Y no solo eso,  sino además evitar nuestra propia

desaparición, porque un día haya una hecatombe y desaparezca.]

Todo esto... y más

[Podrá hacer todo lo que quiera y dominar: las enfermedades,

la naturaleza, la tierra, el cielo, es espacio... (el

universo entero)]... todos los factores.

 Y cuando dominemos todos los factores y todas las

posibilidades (posibles), seremos (podremos incluso llegar

 a ser) dioses.

-          No te hagas ilusiones, todavía queda mucho para eso. Para

el hombre por mucho que progrese eso es imposible; y además

si lo fuera podría ser nefasto, si unos lo aplicaran sobre

otros  condicionándolos totalmente para dirigirlos y

someterlos, convirtiéndolos en verdaderos autómatas.

-          No te preocupes. Ante un recurso humano siempre saldrá un

antídoto. Una respuesta contrapuesta humana. (Hasta ahora

cualquier avance, cualquier adelanto, creíamos y exponíamos

 que podría acabar con todo, y estamos aquí, ni más ni menos

autómatas y humanos que antes. A pesar de todos los recelos).

-          Eso va para muy largo, pues ¿qué es todo el progreso

humano comparado con una ínfima creación de Dios. Cuando

menos con toda la creación de Dios?.

-          Existirá o no existirá Dios. Será o no será más o menos el

progreso humano, pero lo que es verdad es que las religiones,

las creencias en mitos y dioses –no sabemos si por preservar

su caldo de cultivo más favorable: la ignorancia- sutilmente

(e incluso) (y) algunas veces no tan sutilmente siempre han

intentado frenar este progreso humano ¡Y pienso yo! ¡Tanto

que exista o no exista Dios, ¿Por qué negar e intentar

frenar el progreso humano? ¿Qué habría de malo en que,

aunque él existiera, quisiéramos nosotros inclusive

resolverlo (a nuestra manera)?!  (máxime cuando él tampoco

lo resuelve todo e inclusive –como decís que los caminos de

Dios son inescrutables- que al final fuera como el/ellos

quieren que lo consigamos, o incluso lleguen a lo mismo).

-          ¡Presuntuosidad!... ¡Rebelión! ¡Él lo da todo!.

-          ¿Qué hay de malo en querer ser como él, como el Dios que

tú dices?. Si lo da todo, que nos deje ser como queramos,

sin castigarnos, o ¿qué clase de divinidad sería si

castigara a quien quiere ser como él o valerse por sí mismo?

¿Qué presuntuosidad hay en eso?.

Además, ¿Qué puede decir al respecto un ser que, a lo menos

agravante, no tiene la omnipotencia de hacer las cosas bien

o no quiere por algo o no existe?. (Es casi prueba de ello);

si  no, hubiera rectificado o debiera rectificar los fallos

de  su propia obra/maquinaria “el universo, la naturaleza,

etc...” y a través de ella a sus criaturas, que algunas

salen defectuosas (niños con malformaciones... etc.). o si

existe, quizá debamos plantearnos que no es todo lo bueno o

perfecto que nos dicen. (Y si es que no quiere ¡Tú me dirás!).

-          ¡Libertad!. El crea las cosas y luego les deja libertad.

-          Pero, ¿qué libertad hay en una cosa que sin comerlo ni

catarlo, la tenemos y  no podemos solucionar: catástrofes,

terremotos, desastres naturales, deformidades... etc.

(existen verdaderas monstruosidades naturales).... (el bien

y el mal).

-          Pero ¿y el bien y el mal?.

Pero ¿y lo bueno y lo malo, lo que está bien y lo que está

mal?.

-          ¿Y que es el bien y el mal?. El bien y el mal absoluto, lo

bueno y lo malo –como tal- no existen, es una falacia.

Todo es relativo (el ser humano bipolariza en su cerrazón

todo, para poder comprenderlo y asimilarlo). No hay una

moral total y absoluta, válida para todo el mundo. Esta,

está determinada por las ideas, las creencias, pensamientos,

etc. de lo que formamos una escala de valores... y de ahí

(todo lo demás).

Pero lo bueno y lo malo, lo admisible y lo inadmisible, la

concepción de las cosas, para cada uno puede ser igual a

otro o diferente. E incluso lo que para cada uno puede ser

lo bueno, para otros puede ser malo y viceversa.

En Occidente, en los duelos,  en señal de luto se va de negro

y en ciertas partes de Oriente, de blanco... etc.

-          No, pero incluso, no coincidiendo en todos y cada uno de

los conceptos, las apreciaciones... etc. hay unos conceptos,

unas características, unas costumbres, unos conceptos

mínimos generales que son para todos igual. Algunas cosas

que son universales.

-          No, lo que pasa, es que una comunidad participa de un

contexto igual y ante eso sacan unas costumbres, unas

experiencias, unas creencias y unos valores iguales o

o parecidos normalmente, pues participan todos del mismo,

similar o parecido ambiente, educación, vivencias... etc.,

y puede parecer que hay unas normas, reglas, verdades

absolutas, universales, eternas... etc. pero que más bien

pertenecen a esa coparticipación de vivencias, de factores

y parámetros similares, que verdaderamente dejan/instauran

una forma de ser, vivir, comportarse, saber... etc.

determinadas; más que, unas leyes universales, eternas e

incólumes. E incluso, hay cosas ancestrales que por su

propio carácter ancestral son de toda o casi toda la

humanidad: actitudes, comportamientos... etc. de cuando el

inicio e intrínsecas de la propia especie e incluso de lo

anterior que ha dado lugar a esa especie, pero esto no quita

que las cosas diferentes sean o puedan ser igual de ciertas

-          No, pero incluso, aun así, entre los hombres de buena

voluntad hay unos principios generales. Un orden superior

establecido: no robarás, no matarás... etc.

-          Pero matar en cruzadas religiosas y guerras santas, no

solamente se admitía como bueno, sino como loable y divino.

Y así etc., etc., etc.

-          Eran otros tiempos.

-          ¿Y caníbales?. Que consideran matar y comer congéneres

-desde su visión, sus costumbres, sus creencias, etc.- lo

más normal del mundo y bueno. ¡¿Dónde está aquí lo malo y

lo bueno?!.

-          Hombre, está claro que comerse a alguien no es bueno.

-          Desde tu perspectiva, sí, pero desde su visión, sus ideas

sus costumbres y sus creencias... etc. ¡Es bueno!. Por no

hablar ya de la naturaleza ¡que no veas!. Ej: el más fuerte

puede al más flojo, catástrofes, hecatombes,... etc.

-          Pero eso es una pequeña parte, un pueblo o pueblos

primitivos. La gran mayoría no participa de esa idea, por

supuesto. Hay que educarlos.

-          ¿Educarlos en qué?, ¿en lo tuyo?, ¿en la mayoría?.

-          No, en la verdad.

-          ¿Qué verdad?. La tuya, la mía, la de aquel ¿cuál?.

-          La verdad absoluta.

-          ¿Qué verdad absoluta?. Si cada uno dice que la suya es la

verdadera.

Y cual es verdadera si... (incluso) puede resultar de mal

gusto o buen gusto -incluso normal o anormal, moral o

inmoral-, llevar cualquier parte del cuerpo tapado o

destapado, dependiendo simplemente según las circunstancias,

las creencias, las costumbres o incluso las modas. Las

prácticas del amor igual, varían según los gustos. A unos

les puede gustar hacerlo de una y a otros de otra manera.

Las creencias, (unos pueden ver moral o amoral lo que

otros al contrario) las circunstancias, las costumbres, etc.;

incluso lo que algunos ven mal si quedaran muy pocos hombres

o mujeres, hasta sus propios mandatos de reproducción o

satisfacción sexual, aconsejarían el estar un hombre con

varias mujeres o viceversa, para –incluso dirían- asegurar

la perpetuación de la especie. Hay otros que la ven normal

incluso sin circunstancias especiales y otros incluso lo

aconsejan o mandan ya sus preceptos.

Hay quien vive así de la más normal de las maneras, y hay

quien –por convicción más o menos razonada o adquirida-

piensa que no lo otorgaría de ninguna de las maneras...

¿Dónde está entonces la verdad? (el bien y el mal... etc.).

mira, no es que existan unos principios generales para todo

el mundo, lo que hay es un proceso de homogeneización,

porque las influencias, las costumbres, las ideas... cada

día más llegan a todos sitios y cada día participamos más,

y estas diferencias van integrándose en la mayoría, pero

sólo es eso. De partida, ellos lo harían por sus ideas,

costumbres, pensamientos, etc. , y no solamente les parecía

bien sino bueno y maravilloso.

-          Pero ¿y la conciencia particular?. Lo que desde dentro de

ti, se dice lo que está bien y lo que está mal.

Cuando haces algo mal te sientes mal y en el fondo sabes

que está mal, hay como un automático que salta. Sabes que

efectivamente te dirá lo que está bien y lo que está mal.

Lo que te parece bien y lo que te parece mal.

-          Pero, “lo que te parece bien y lo que te parece mal” está

en función de tu concepción de las cosas, [de lo que nos es

o parece normal y anormal, moral y amoral, lícito e ilícito

gratificante o repulsivo; y en definitiva bueno = satisfactorio,

gratificante, deseable, recompensa y malo = insatisfactorio,

desaconsejable, no compensa... etc. según lo heredado, lo

aprendido, vivido, experimentado, etc. (si hay beneficioso

y perjudicial en relación a algo, y es)] según lo que crees,

según tu genética. Educación, costumbres, vivencias,

circunstancias y creencias, que a su vez, vienen de

creencias, opinión e ideas, etc. y de todo mezclado a su vez.

Y es normal que algo que hayamos conceptuado como malo haga

que nos sintamos mal; al igual que lo conceptuado como bueno,

al hacerlo, haga nos sintamos bien (de ahí el papel de la

educación, del ejemplo, etc., para formar). Porque, ¿Qué es

el bien y el mal? ¿lo bueno y lo malo? Sino una experiencia

subjetiva “lo que te parece bien y lo que te parece mal”.

Todos actuamos según una escala de valores (educación,

circunstancias, vivencias, costumbres, etc.) que como

resultado de todo nos han o hemos formado (aunque esta escala

puede estar llena, ordenada, desordenada, mezcla e incluso

también carente de valores. Unos piensan que primero está

una cosa y otros otra y así sucesivamente. Y esta puede

cambiar en función de los factores que la conforman). Y

según esta escala actuamos. Nos sentimos bien cuando

actuamos con arreglo a esta escala (en definitiva, a lo que

creemos, pensamos, etc. , que es derivación de lo heredado,

aprendido, vivido, pensado... etc.), y regular o mal cuando

actuamos o nos actúan diferente o en contra ¡y ya está, no

hay más!. El hombre tiende a la satisfacción. Y la

satisfacción viene dada por todo ello. Es un círculo que se

autoalimenta (como todo en la vida).

Mira, en realidad: todos y cada uno de nosotros. Todo el

mundo hace/mos lo que le/nos satisface, lo que más le/nos

compensa o creemos le/nos va a compensar más, solo dependerá

de la escala de valores que tengamos.

-          Entonces, todo el mundo haría lo que le viniera en gana.

Vivir alegremente, sin trabajar, sin responsabilidades. A

Lo que quisiera, vivir la vida, matar, etc. ¡Lo que le venga

-a cada uno- en gana!.

-          Lo que viene en gana a uno, pueden ser muchas cosas, no

tiene por qué ser malo. Hay gente que le compensa ser bueno,

trabajar (incluso si no por trabajar, por sacar otra cosa

que le compense más, bien ahora, bien más adelante... etc.

-          ¿Y el que hace el bien?.

-          Porque le interesa, le gusta... mira, muchas veces se

hace el bien incluso porque es lo único que puede hacer o

es lo único que sabe.

-          ¿Y el que hace el bien sin mirar, ni siquiera nada, ni a

quien?.

-          Precisamente por eso, “por el propio bien”, porque le

satisface; se sienten bien, le compensa: efectivamente, hay

personas que sin importarles nada, sin mirar por qué, ni a

quien “hacen el bien”. Pero no te equivoques, todo el

mundo, en el fondo, hace lo que le satisface, lo que más le

compensa o cree le va a compensar más.

-          Pero ¿cómo que hacen lo que más le satisface?. ¿Cómo es

lo que más le satisface?, (es lo único que me faltaba por

oir). Si encima a veces le supone sacrificio y es incluso a

costa de su dolor, incluso martirio.

-          Es que la satisfacción, el placer, la complacencia no es

sólo física (placer sexual, etc.), ni el interés siempre

material (dinero, etc.). también puede ser perfectamente

psíquico y moral, por ejemplo: por la gratificación que el

agradecimiento, la aceptación y beneplácito de los demás,

te puede producir, al cumplir lo que los demás esperan de ti

o incluso lo que no esperan de ti, pero sentirnos agradecidos

por haberlos beneficiado; o el sentir unos objetivos o

perspectivas realizadas; el hacer, realizar o llevar a cabo

unas ideas; lo que se debe hacer... etc., cumplir o ver

corroboradas expectativas ya sean propias, o por tradición,

costumbres... tal y como nos han educado y/o enseñado... etc.

todo esto produce “un sentirse bien”, una complacencia (y

aunque del exterior no nos lo gratifiquen, pero puede haber

-y de hecho hay-  autosatisfacción y autocomplacencia,

proporcionándonosla  -muchas veces nosotros mismos a nivel

interior-  mayor incluso a cualquier otra gratificación que

podamos experimentar y/o recibir del exterior, porque entre

otras cosas –irremediablemente- de una u otra forma, para

sentirlo siempre tendrá que pasar por nuestro interior

-“interiorizarlo”-; pues si no por mucho que queramos, no

lo sentimos. Cuando no por motivos/intereses más directos y

mundanos –como hemos dicho- dinero, placer sexual, etc.). y

viceversa, evitarse el castigo que supone lo contrario:

igual a insatisfacción. Y los que quedan ¿por qué crees que

hacen  las cosas?: porque con unos objetivos aparentemente

más altruistas –al ser unos intereses más sutiles-  pero

mismamente egoístas en su base, cuando no más egoístas

inclusive; esperan una compensación/recompensa mayor:

“alcanzar el cielo”, “la felicidad eterna”... etc. (¿Y qué

mayor satisfacción y búsqueda de satisfacción –egoísmo- que

esta?) ¡¿Te parece poco pedir?!...

-          Pero mira. Fuera de todo embrollo y entresijo de teorías

complicadas, yo creo que algo es bueno cuando mira por el

bien de los demás –incluso de uno mismo-, y no, cuando no.

Y ya está.

-          Es una buena simplificación, pero mira, no te engañes.

Todo el mundo que hace algo siempre es por algo. Hasta el

gesto más loable, más desinteresado, la conducta más

pretendidamente altruista,  tiene una motivación básica

egoísta. Puede que esa motivación sea muy sutil tanto como

altruista y/o esté muy escondida, pero en el fondo es –por

sí misma- puro egoísmo, como todo el mundo. Tanto que,

podríamos decir que, “hasta la conducta más loable, más

altruista tiene en su base misma una motivación egoísta”.

Pero efectivamente no por eso hay que echar el carro por el

pedregal. Conste, que “egoísmo” no lo empleo como mal (no

el desfase, el que se sale de los parámetros y límites

consentidos y permitidos por la sociedad) y/o lo razonable

sino como evidente y razonable “búsqueda de la satisfacción”

¡Es así y ya está!. No hay por qué conceptuarla de buena/mala

bien/mal: porque la satisfacción “búsqueda de la felicidad”

está más allá del bien y del mal.

La búsqueda de la satisfacción “de la felicidad” está más

allá del bien y del mal. El propio egoísmo/autosatisfacción/

antiinsatisfacción/antifrustración = satisfacción = felicidad;

(que de todas estas formas se podría llamar más o menos) es

un querer evolucionar del propio yo/ser (supervivencia...

realización... etc.). es propio del propio mecanismo del

mundo, naturaleza, ser humano. Porque  lo contrario es “no

estar satisfecho” = frustración = no felicidad.

Diríamos que satisfacción = felicidad e insatisfacción =

frustración = no felicidad, porque la frustración =

infelicidad es la distancia entre lo que se quiere/compensa/

proyectos, etc. y lo que se consigue (realidad). Así cuanta

más satisfacción = más felicidad, tanto que felicidad =

máxima satisfacción/más compensa..

¿Y qué mejor? ¡¿Qué es mejor que desear la satisfacción =

la felicidad?!. ¿Es esto egoísmo?. Si es así, habría que

cambiar el concepto de egoísmo o ¿Qué mejor que ser egoísta?.

Aunque se puede entender y permitir la concepción de egoísmo,

tomando ésta como egoísmo malo, cuando no es sólo el mirar

por uno mismo (lo que consideramos normal) sino cuando esto

llega a ciertos límites ya alarmantes –porque todos los

extremismos son malo-  pero teniendo en cuenta que el

egoísmo “por sí” no es pernicioso en todos los casos y

medidas. (Por tanto hay un egoísmo “mirar por uno mismo”

positivo y otro que podemos conceptuar de negativo; cuando

se mire por uno mismo en unos límites aceptables o aceptados

por demás o esa satisfacción particular se produzca por

mirar por los demás se entiende positiva y lo contrario

negativo. Ahora bien, que lo que le compensa sea más o menos

altruista o egoísta o que esto sea más o menos positivo,

aceptable, incluso soportable. Es otra cosa. Dependerá de

la escala de valores con que se mira, que mire más por uno

mismo o por los demás y de lo que subjetivamente y en

conjunto pueda parecernos, consideremos, límites establezcamos

entre una y otra cosa y estemos dispuestos a soportar [amén

de un gran espectro de posibles interese: dinero, poder...

e incluso cosas personales (fundamentos de uno mismo):

gustos, deseos, necesidades, impulsos... etc., etc., etc. en

ejemplos cotidianos como: escoger novia, tener hijos... con

egocentrismos como (“yo me”, “a mí”) “me gusta”, “quiero”,

“la quiero para mí”... etc.]

Dándonos así reflejos de mirar en el fondo por y para

nosotros mismos, hasta en las conductas más altruistas se le

ve el tinte egoísta: “me”, “a mí”, “quiero”... etc., etc., el

lenguaje mismo refleja/deja entrever la realidad.

(Pero esto es) al igual como: gravedad, evolución, como

todo tipo de sentimiento: fuerza, agresividad, suspicacia...

etc.  y otras algo –por lo general- menos bien vistos:

evacuación, excrementos... etc. ... (que no son buenos ni

malos. Todo dependerá de la medida de estos en su contexto

y de cómo los valoremos o queramos valorarlos) pues los

fenómenos no son en sí “buenos ni malos” ni bonitos ni feos...

están ahí y son así ¡Y ya está!.

Mira, cuando se hace algo, siempre es por algo (aunque nos

demos más o menos cuenta, porque algunas veces sea más o

menos consciente y otras incluso inconscientemente y/o más

o menos sutilmente).

Y ese “hacer por algo” ya denota egoísmo.

-          ¡No sé por qué!.

-          Mira, por ejemplo: imagínate un mendigo, si una persona

le da algo puede ser por muchas cosas:

Podría ser: por enseñanza, educación, costumbres... etc.

Cuando no es por eso puede ser por gratificación... las

gracias que nos da o sentirnos bien (corroborando creencia

hemos hecho un bien y eso nos conforta y gratifica, pues nos

hace sentirnos bien), si no es por eso e incluso nos da una

patada o cualquier manifestación de desprecio a nosotros o

dejamos de darle o pensamos que es un desvalido y/o un loco

por lo que nos hace encima de darle una limosna y que tenemos

que seguir ayudándolo por las mismas creencias aludidas

–por piedad-, o si se le da por que sí, sin saber por qué,

incluso por impulso/inercia nos hace bien el hacerlo y mal

el no hacerlo (por cualquier cosa). O si seguimos por algo

de todo lo anterior será, cuando no, por esperar bienaventuras

y/o privilegios para este u otro mundo: el cielo... etc.

Hago esto y me garantizo esto: bienestar, gozo, etc. o

evitarnos sufrir insatisfacción, porque si hay un dios

después, portarnos según él, si no nos puede condenar al

suplicio eterno incluso.

Si no renegaríamos -antes o después- por sentirnos defraudados

en nuestras pretensiones por muy sutiles y escondidas que incluso

para nosotros mismos estén. Prueba  que lo hacemos porque en

cierto sentido “esperamos algo” nuestra recompensa (de

fuera, dada por  nosotros mismos o con algún regalo

sobrehumano: beneplácito, dispensa, petición, cielo... etc.

¡Y el que no, no lo hace o es un inconsciente:  lo hace por

predisposición, impulso, inercia... ya tratado!. Para

hacerlo tiene que tener una motivación que en cierto modo le

beneficie, por muy sutil y escondida que esta esté.

Sigue unos parámetros humanos no exentos de conveniencias

metafísicas, psíquicas, físicas, de satisfacción y/o de

evitar insatisfacción.

Si no, no tendría sentido/no es comprensible/carecería de

sentido/no se ajusta a lo establecido, a lo que es/sería

absurdo/se reduciría al absurdo.

Porque todas las actuaciones, sean las que sean, todas ellas

les reporta un interés sino simplemente no lo haría, porque

bajo estas condiciones –“ningún interés”- no sería

comprensible/no se daría, porque rompería toda la concepción

y reglas de actuar de la condición humana. Y por lo que es

más importante “porque es así”. Por tanto no se daría, porque

nadie puede actuar contra natura.

Y esto demuestra la autenticidad de lo que digo, de la

presente teoría y forma de actuar de la mente humana y de

regirse por ello. Porque al no discurrir por esos cánones

(precisamente por eso), resultaría inconcebible,

incomprensible, absurdo, fuera de cánones... etc. lo que

prueba la teoría “cuando quitas todo eso –toda posible

motivación egoísta en lo más intrínseco- hacer por todo lo

referido esto o lo otro, que reporta algún tipo de beneficio,

incluso para uno mismo; se queda sin sentido.

Prueba que el ser humano/mente humana (en uno u otro sentido

está condicionado por el egoísmo) se rige por estos cauces.

Si no, no sería (todo) así, sería concebible hacer las cosas

sin motivación, ni motivo alguno, y eso nos es inconcebible;

pero igual te digo, que si no se lleva a extremos, no tiene

por qué ser/conceptuarse como malo.

-          Bueno, pero qué más remedio ¡no se van a hacer las cosas

por nada!. Pero por eso no tiene por qué ser malo.

-          ¡Efectivamente! Veo que ya tú mismo has comprendido el

sentido relativo de “bueno y malo/bien y mal”. Que en sí

-en ciertas medidas- ni es bueno ni malo ¡es así y ya está!.

Por eso yo no he dicho que sea ni bueno ni malo “no hay que

ponerle etiqueta”. Es la propia naturaleza humana ¡y ya está!.

Es así, ni bueno ni malo, (ni bien ni mal) “es”.

Conceptuarla como buena/mala ya es una subjetividad mundana.

(Por muy general que esta sea).

Pues “la satisfacción está más allá del bien y del mal” ¡y

esta es la verdadera religión de todos los hombres!.

 

-          Pues si el hombre tiende a la satisfacción (y haciendo el

bien) y siguiendo estas teorías el hombre llega a la

felicidad, pues ya está, ¿Y qué es la felicidad? Sino la

mayor de las satisfacciones. ¿Por qué no te sumas a estas?

¿Por qué no pruebas?.

-          No puedo probar todo, las hay que aseguran conquistar la

satisfacción total, llegar al summum... etc. hay teorías que

identifican deseo con satisfacción (pues dicen que el deseo

se emite para satisfacerse uno en algo: apetencias, ideas...

etc. –claro, cuando se cumple tal deseo-). Hay teorías que

identifican deseo igual a posible insatisfacción si no se

cumple, con lo cual, intenta anular tal deseo y con él la

“no insatisfacción” para llegar así al estado de mayor

satisfacción (ej: nirvana... etc.).

[Por tanto, admiten así la satisfacción como motor –aun sin

saberlo algunas o no querer otorgarlo otras- pero previenen

contra frustración, insatisfacción... etc. diciendo: para

que no haya sufrimiento por el anhelo (de espera, no

conseguir o de perder) es mejor “no deseo”, y con ello

pretenden más o menos ser inmutables, escapar en cierto modo

del mecanismo humano ¡Pero ¿puede un ser humano escapar del

propio mecanismo (del  ser) humano?! ¿Acaso el pretender

evitarse la insatisfacción no es otra forma “por defecto” de

querer facilitarse la satisfacción?. Y de todas formas cabe

también siempre la pregunta ¿Y si no: deseos, anhelos,

experiencias... ya sean estas satisfactorias o salgan

insatisfactorias –digo yo-  para qué vivir?].

-          Pero ¡Estás muy bien en nirvana!.

-          Ves, no has/habéis escapado “estáis muy bien” significa

“satisfacción”.

Sólo es entonces –estratagema de llenarte con una (sola)

teoría de desposesión de todo, y así como “lo que no tienes”

no te lo pueden quitar (sólo te queda la vida y ni tan solo

anhelos, deseos... etc) y si te quitan la vida, pues ya está,

y luego no se sabe ¡pues ya está!, pero mientras funciona

¿no?). y todo lo demás no lo tienes, pues implica que no

tienes que preocuparte de nada, lo que implica: no

preocupación no sufrimiento igual a satisfecho; lo que

demuestra que incluso estas, su papel primordial –después

de todos los velos que las ocultan- es asegurarse

satisfacción, asegurarse estado psicológico placentero,

lo que equivale aproximadamente a “felicidad” (en ausencia

o evitación de todo lo que puede darte insatisfacción =

satisfacción lo que implica se busca la satisfacción

igualmente).

Hay cientos, miles de ellas (teorías). Las hay de todos los

estilos y para todos los gustos, necesidades... etc. y aun

muchas más que se podrían y pueden formar.

-          Sí, pero haz la nuestra nada más  (¡y ya está!).

-          (Sí, pero) todos dicen lo mismo. Vosotros sois unos; pero

si tuviera que probar todos y cada uno de los sistemas

(ideas, teorías, creencias... etc.) que los creyentes en ellas

me aseguran ser verdad, y proporcionar la máxima o la

verdadera felicidad y encima no perder nada,... no tengo

tiempo, ni medios.

 

-------------------------------------------------------------------------------

-------------------------------------------------------------------------------

 

(Después o antes podrá

venir todo lo demás: amor, entrega, etc. pero el respeto es

lo principal, lo primordial). (Sin respeto –como el mismo

nombre indica- no hay respeto). (Todo lo demás está de más

-no sirve para nada-); que por puro uso de razón: “si no me

agredes no te agredo”. Aunque hay que reconocer que las

religiones son preceptos, mandatos, premios y castigos si

son un freno al ser humano.

-          Y no está de más, pues a la vista de todo, no solamente

eso, sino que quizás le falte al ser humano otros tantos frenos.

-          No te digo que no –que le falten al hombre muchos

controles y frenos- pero los hay de muchas otras formas. (No

tienen por qué ser religiosos como hemos dicho, ya los hay

humanos de todo tipo). Y de todas formas ¿es que creyendo,

por creer en algo: Dios, ideas religiosas... etc., ha sido

mejor la historia? ¿no ha habido caos, desorden, matanzas,

fanatismos; cruzadas, guerras, quema a los tachados por

ellos de infieles, violación de los derechos de los demás,

en nombre de sus ideas... etc.  y los sigue habiendo. Si

con las ideas y creencias religiosas se pudiera solucionar

¡Ya han tenido tiempo de demostrarlo y no ha sido así!.

[Tampoco Dios, ni dioses, ni religiones han solucionado

(todo esto en tanto tiempo, en tantos años)]. (Cuando no

encima lo han provocado). (¡Por algo será!).

-          Pues sí, pues acógete a ellas y verás como sí. Si todos

participamos y nos acogemos a ellas, verás como sí se

arreglaría todo.

-          Y si todos somos o fuéramos de cualquier otra misma

condición e ideas, todos de acuerdo y no hay peleas ¡No te

jode!. Y de todas formas, ni con esas, pues aun siendo

iguales hay peleas, mira entre comunidades religiosas,

creyentes, etc. el ser humano es así por naturaleza. Esto

es un desastre. Y ni con Dios ni sin Dios: esto no hay Dios

que lo arregle. De todas formas Dios ya ha tenido tiempo

para haberlo solucionado y no lo ha/n solucionado tampoco.

Y si Dios u otros dioses querían de una forma u otro orden

¿Por qué no lo pusieron ellos desde el principio?.

-          Sí lo pusieron, pero por interés y egoísmo material vienen

las cosas malas.

-          Sí, ¿pero y es que por los intereses psicológicos (ideas)

y religiosos, no se tortura, se establecen distintas guerras,

... etc?. Lo que es perjudicial en sí no es una cosa u otra

sino el llegar al fanatismo..

-          ¡De todas formas es bueno cumplir normas divinas!.

-          ¿Por qué?. ¿Y cuales son estas?. Pues cada doctrina tiene

las suyas y con el tiempo cambian.

-          Las naturales, las que da Dios; para que exista un orden

en tu vida y guardar sus sabias normas (pero Dios lo sabe

todo), para no verte atropellado por las consecuencias que si

no se cumplen normas naturales... etc. puede acarrear.

-          Si bien es verdad que puede dar una cierta ordenación de

mi vida (normas de convivencia, orden moral, orden personal,

incluso para algunos y antiguamente normas de higiene...

etc.). También es verdad que uno –respetando lo establecido,

si quiere, para que no se le vuelva en su contra- puede

proporcionarse también un orden en su vida.

-          Hay que seguir los preceptos divinos y sobrehumanos y

como buena criatura del dios creador, relégate a los poderes

sobrenaturales.

-          ¿Para qué? ¿para recibir la recompensa que por seguir sus

normas nos dará/n. Por hacer lo que un dios quiere ¿qué

mayor egoísmo sería este? (y) dios antojadizo y favoritista.

-          No exactamente, sino que porque en sí es bueno. Porque él

sabe lo que es bueno y lo que es malo, y por eso nos lo dice.

-          ¿Y quién hizo lo malo?. Pero si Dios es omnipotente ¿por

qué no hizo solo lo bueno y lo malo no haberlo hecho o lo

malo hacerlo bueno?.

-          Por ¡la libertad!.

-          ¿Qué libertad?.

-          La libertad humana. Que Dios da al ser humano. Él nos

hizo y nos deja elegir. El hombre siempre puede elegir. Dios

nos da libertad para que seamos responsables.

-          Pero ¿Qué libertad?. La libertad total no existe, no hay

libertad absoluta (para hacer todo lo que se quiera) (por

lo menos no nos la dan). (Está condicionada a las

limitaciones). La única libertad posible y existente es la

de las posibilidades y disponibilidades y esta es limitada.

Dios pone unos parámetros (los márgenes de esa libertad);

¡estamos llenos de limitaciones!. Solo podemos elegir dentro

de un conjunto de parámetros determinados (vida, muerte,

enfermedad... etc... etc.. etc.) que Dios/es han puesto a su

voluntad. Nos limita a las posibilidades que él/ellos

quiere/n,. Sólo podemos elegir hasta el punto que él/ellos

ha/n querido. Podríamos decir “¡libres dentro de nuestras

propias limitaciones!” De las limitaciones que nos han podido

poner (dentro de una multitud de limitaciones) o “como

máximo, libres dentro de una libertad delimitada”. ¡Qué

libertad!. ¿Cómo hacer lo que queramos, lo que queremos

(crear responsabilidad) si estamos amenazados con castigos

y tormentos eternos?. ¡Vaya libertad!.

-          Pero también nos ha dado posibilidades. Porque siempre

-en toda circunstancia-  si Dios nos da libertad de elegir

(“el libre albedrío”) podemos hacer una u otra cosa de entre

todas las que hay, elegir (siempre y en todo momento) entre

el bien o el mal. Dios nos da siempre la libertad de hacer

el bien o el mal. (Y con eso te salvas).

-          [Está bien pero es una libertad bastante restringida/

limitada esta, ¿no te parece? Y de todas formas si la

admitimos como cierta libertad (o la libertad total que el

o la divinidad nos da) pues podemos admitir -aunque de un

modo ciertamente restringido- que)]; si; solo que si

hacemos bueno –si da premio a quien cree en él, si a quien

se lo pide de una determinada forma o sigue unos preceptos

determinados; en definitiva lo que él quiere: premio, y si

no castigo. Eso implica por su parte un cierto favoritismo

a quien hace lo que él quiere. ¿Qué libertad es esa? Con

coacción. Que tenemos que hacer lo que él quiere [máxime

cuando (encima) el/ellos (mismos) nos han puesto los

factores tanto presente como todos los anteriores que

determinan –en cierto modo- lo que hacemos (en cada

momento)]. Si tenemos libertad ¿Por qué no podemos ser como

queramos?.

-          Puedes ser como quieras. Sí. Podemos hacer lo que creamos.

Hay libertad; para que tú bienutilices y en libertad hagas

lo que él quiere de ti.

-          ¿Y cómo se come eso? ¿Qué libertad tengo si tengo que

hacer lo que él quiere?.

-          Es por tu bien.

-          Ya sea por mi bien o por mi mal ¿Dónde está ahí la

libertad?.

-          En que puedes hacer otra cosa.

-          Si, claro que sí, lo único que puede pasar es que si

hacemos lo que no quiere, el mal, lo que no le gusta, nos

pudramos de por vida toda la eternidad con el castigo eterno

¡nada más! ¡no te jode! ¿Qué libertad es esa –según los

propios religiosos-  condicionada por el inmenso castigo

divino? ¿Qué libertad es esa que por no hacer lo que otro

quiere, te condenan a los más viles suplicios eternos ¡a la

condena eterna!?.

Y me pregunto si Dios existe ¿por qué nos ha limitado? ¿Por

qué no nos ha hecho perfectos? ¿Por qué no nos da libertad

total?. Si él es perfecto ¿por qué no nos ha hecho también

perfectos e ilimitados a nosotros?.

-          Porque somos criaturas suyas y como tales no podemos ser

como él.

-          ¿Por qué no?. Si todo lo puede podría haberlo hecho sin

ningún problema.

-          (El hombre se somete porque lo reconoce superior). El

hombre se somete al que reconoce superior. Al que reconoce

su Dios.

-          Pues vaya un sometimiento. El hombre se

somete al que se sabe sometido (por cojones) ¿¡no te jode!?

 Vaya una elección. No, digamos mejor que el hombre está

sometido por cojones. Esa es la verdad. Luego, que (eso)

lo reconozca o no, que eso le guste o no, se conforme o no

lo vea o quiera verlo o no, se conforme por gusto, por esto

o por lo otro por cojones... etc. eso ya es otra cosa.

-          Sí, pero en definitiva ¿quién pone a su vez inclusive los

factores tanto presentes como anteriores por lo que “tú crees

lo que crees”? (y/o por tanto haces lo que haces).

-          Sí, pero hay libertad. Porque la libertad mental (no se

puede quitar) no la puede quitar nadie.

-          Sí, pero para qué quiero libertad mental si tengo que

hacer cosas ya predeterminadas. E incluso en algunas

creencias sus limitaciones llegan hasta los pensamientos.

-          Sí, pero la libertad mental no se puede cerrar.

-          Sí, puede ser que tenga libertad, incluso para hacer cosas que

prohíben muchas creencias. Sí, siempre podría hacerlo libremente

contando con que tuviera de verdad esa libertad (pues incluso la forma

de actuar depende de los factores que hallan influido en mí para

conformar mis pensamientos, ideas... etc) para actuar de una u

otra forma. Además de tener en cuenta los castigos que imponen

para esas obras e incluso pensamientos

por ellos no permitidos. Sí, siempre podría hacerlo, claro;

podría hacer muchas cosas, pero incluso si me (atuviera a lo que

dicen) ¿”bajo qué perspectivas”...: [incomodar a la

divinidad si existe,... ponerme por tal en una situación

delicada e incómoda y de riesgo de castigo y/o represalia...

(frustrar por ello) mi vida, quizá, y la vida venidera...]

castigo eterno? Etc.


 

EL SECRETO DEL ÉXITO DE LAS IDEAS, CREENCIAS Y RELIGIONES.

 

 

- El hombre necesita sentirse amparado, necesita protección a

 sus limitaciones, busca satisfacción y soluciones. Y por

eso  las busca en cosas de este mundo y si no las encuentra

(la vida no se la da) o no le es bastante satisfactorio –cosa

que es bastante frecuente pues lo que hay es imperfecto y

el hombre es bastante realista y siempre busca algo más- y

aunque no esté muy seguro lo busca en ideas, creencias y

religiones, incluso mediante cierto sometimiento busca el

apoyo de un ser superior, una finalidad en su vida, la

satisfacción y compensación que quiere y a la que tiende y

esta vida no le da [así como poder perpetuarse en otra vida

(para siempre) no se resigna a desaparecer como siempre]. Y

puesto que las religiones (y creencias en el más allá)

prometen al ser humano todas esas cosas: esperanza,

espiritualidad, libertad, gozo, satisfacción en esta y/o

otra vida, y en todo lo habido y por haber, hasta  el cielo:

que es el intento de buscarse la mayor satisfacción posible,

incluso después de muerto; de ahí el gran éxito de las

religiones.

Se valen de esto (de la propia naturaleza del hombre, pues).

La gente sigue lo superior, promesas y gozos, cuantos

mayores (posibles) (mejor). Y las religiones aprovechan esto

(la propia naturaleza humana) para convencer, someter o

captar a las personas. Y la gente –cuando no por educación

por ese propio egoísmo y legítimo afán- (o mezcla de ello)

de conseguir las promesas que le ofrecen: vida eterna,

paraísos, estados de plena o máxima felicidad, el cielo...

etc. , hace lo que le mande, ya sean sacrificios, ofrendas

... etc. siguen las normas para recibir el gran o grandes

premios [pide, reza, guarda (ciertas) normas... etc. para

(a cambio de eso) granjearse el favor o favoritismo (premio

recompensa) de la divinidad].

Las religiones se valen de un sin fin de subterfugios

(-conscientes o más o menos inconscientemente-) todos ellos

enraizados en los principios básicos humanos (y sus

acontecimientos básicos).

Las religiones implantan un ser o varios seres, fuerza

superior sobre unas bases indemostrables y sobre estas

asientan una doctrina. La adornan de prodigios y toda

suerte de hechos y situaciones maravillosas (milagros,

prodigios, historias bonitas... etc.)

Y la gente las sigue, pues las personas siguen lo que ven

superior a ellos, ya sea por deslumbramiento y/ o

sometimiento. (Así como por su propia naturaleza humana:

búsqueda de la satisfacción y rechazo de la insatisfacción).

(Y ellas) venden esperanza, ilusión, seguridad, bienestar

físico y/o psíquico y moral, vida futura y felicidad eternas.

Y al dar esperanza durante y de post-vida ¡¿Y quién se

resigna a desaparecer?!, pues todos o casi todos prefieren

abrazar dichas teorías (como tabla de sujeción y salvación)

¡¿Quién no va a querer (de) eso?!.

Prometen el máximo de gozo, satisfacción... etc.  hasta su

máxima expresión: el cielo = a situación o estado donde el

gozo es máximo, (intento de asegurar la satisfacción y el

gozo incluso después de muerto).

No hay (nada) (en este mundo) mejor y más rentable que

vender esperanza e ilusiones. Es el mejor negocio. Venden

algo intangible pero inagotable, de otro mundo y para

siempre: por el sometimiento (solo) en este (mundo); ¿Qué

mejor? [un pequeño sacrificio en este (mundo) por una

eternidad gozosa y placentera cuando todo esto no lo

prometen incluso para esta (vida)].[¿Por qué no (hacen) una

religión sin nada a cambio, sin recompensas de bienestar por

lo hecho, que no premiara ni castigara o dieran a todos por

igual, hicieran lo que hicieran?: “porque no tendría

adeptos al no ofrecer al hombre lo que demanda la naturaleza

 humana”: (el propio mecanismo de la naturaleza humana)].

Las religiones prometen: recompensa, satisfacción, felicidad

y vida eterna; y los hombres que van en busca de ello 

(satisfacción en todos los niveles) pues negocio perfecto,

(lo contrario no tendría sentido. Lo que demuestra que la

razón es esa. Una religión o creencia que no prometa/venda

satisfacción, al final no resulta porque no entraría dentro

de los parámetros de lamente humana). (El que una idea,

creencia, religiones: sin promesas de satisfacción de vida

mejor. Bienestar... etc. no tendría sentido, es lo que

demuestra que ese es el sentido de todo ello, que el

propósito último es proporcionarse/conseguir satisfacción).

Las religiones usan de muchas argucias [y muchas de ellas

propias del (propio) mecanismo humano].

- Pero las religiones son (también) espiritualidad y no venden

sino (que) dan esperanza ¡que es muy distinto!.

-          Efectivamente. Las religiones son también espiritualidad,

pero (solo) eso: “otra forma más de espiritualidad” ‘no

toda’. “La religión es solo una forma más de expresar el

sentir de la espiritualidad”. Y consciente o

inconscientemente se han valido (al igual como otras muchas

creencias) precisamente de ella “la espiritualidad” así

como, de otras características intrínsecas humanas [que no

son sino (que) el propio mecanismo humano –de la propia

naturaleza humana-]. En general: la tendencia a la

satisfacción y rehuso a la insatisfacción... etc....

concretados en multitud de entresijos humanos de toda

índole (para atraer, dominar... etc... a las masas): con

promesas, privilegios, prebendas... etc. o cuando no con la

misma cara de la otra regla: de jugar con los miedos

intrínsecos y ancestrales humanos basado en la misma

condición humana de miedo a la insatisfacción o a lo que

nos la produzca: miedo al desamparo, miedo al castigo,

miedo a que no haya nada y todo termine con nuestra vida...

en general a la insatisfacción o a todo lo que nos la pueda

producir o nos la produzca... etc.

Basándose y teniendo sus raíces en el propio mecanismo

humano: “lo bueno = satisfactorio = bien” y “lo malo =

insatisfactorio = mal”.

[Valiéndose de ello. Sabiendo que lo satisfactorio es tomado

como bueno (para el ser humano). Poniendo lo satisfactorio

como bien y lo bien como satisfactorio se instaura que el

bien es lo bueno. Y lo mismo, pero a la inversa, para la

también establecida relación sobre lo insatisfactorio, el

mal y lo malo] y con ello se hacen las premisas (de las

distintas ideas, creencias y religiones y la consideración)

de premio y de castigo.

Y esto incluso elevándolo por encima, trascendiendo el nivel

humano y de este mundo, elevándolo al máximo:

Bien/cielo/deidad = satisfacción máxima (felicidad)

Infierno/mal/maldad = insatisfacción máxima (suplicio mayor).

Y esto -como hemos visto- no es otra cosa, sino igualmente

el propio mecanismo humano (de la propia naturaleza humana

elevada a su máxima extensión)... forman un círculo vicioso

con lo propio intrínseco de la naturaleza humana además de

usar otras muchas argucias que a la vez participan de todo

ello. Así como, de otros tantos sentidos: llenar el vacío

humano [se mete en los momentos y actos cruciales humanos:

mediante ceremonias: nacimiento, pubertad, casamiento,

nacimiento de hijos, muerte... etc. implantando sus rituales

(de los que gustan mucho los hombres, al igual que hacen

muchas ideologías, mediante símbolos y rituales que siempre

han gustado mucho y ganan muchos adeptos)]. Y haciendo suyos

dichos momentos e incluso incorporándolos a las propias

costumbres, usos y lenguaje:  Ejemplo: “si Dios quiere”...

etc. y modelos a seguir: santos, seres espirituales... etc.

dando a cada ser humano lo que necesita (espiritualmente),

en cada momento, reforzando así su apego, impregnando un

poco -bastante toda la vida del potencial adepto de forma

sutil- subliminal cuando no directa.

-          Tú eso lo ves así porque no crees, porque para los que

esto es algo que impregna toda nuestra vida, por tal motivo,

queremos que esté presente en todos los acontecimientos de

nuestra vida (y no lo consideramos subterfugio ni argucia

ninguna). ¡Es lógico ¿no?!.

-          Sí, pero siempre está un poco –o bastante- ,mediatizado,

aprovechándose del sentido espiritual del ser humano, hay

mucho dirigismo y confusión, pues por ejemplo: lo de que

sin religión (religión = orden establece los parámetros del

bien y el mal etc.) esto es un caos, un desorden, el chantaje

moral. Falsas predicciones: porque cuando se hicieron

(realmente) dichas predicciones ya pasaba o en realidad

ya había pasado lo que predicaban, aunque muchas veces se

ponga como que se predijo antes de que pasara o con un

lenguaje que así parezca decirlo (Ejemplo: cuando te explican

algo diciendo “pues ya te lo dice tal cosa o en tal sitio

-normalmente en un libro sagrado o teoría o creencia-“) con

una gran fuerza, como si fuera así porque está ahí dicho y

no al revés “que está ahí dicho porque es (o parece así)”.

Y se refiere a alguna fuente que te explica el origen de

algo que ya está ahí –cuando lo tienen delante para fijarse

en como es y en como pudo surgir. Por ejemplo: el principio

y como es el mundo... las cosas... etc., con la creación de este-

con lo cual hacer una suposición o pronóstico (y a veces

incluso no muy bueno porque aunque esté ahí, las apariencias

muchas veces engañan (Ejemplo: decir que la tierra es plana

antes de descubrir su redondez, que la tierra está fija

–porque no se ve a simple vista que se mueva- y que el sol

es el que da vueltas alrededor  de la tierra –porque era a

este al que se le veía y por tanto parecía y por tanto

parecía circunvalar la tierra porque sale, cruza el cielo y

se mete por el otro lado-... etc.).

(O) lenguaje de términos ambiguos e ininteligibles (y eso

que dicen que los explican así en ejemplos –sin matizar- en

parábolas, casos alegóricos... etc. sin especificar porque

hay gente sencilla y así lo entiende todo el mundo). Para

poder interpretar según conveniencias; plurivalentes,

multiinterpretativo porque así según cambian tiempos, modas

y personas... etc. pueden cambiar su interpretación –su

versión- cuando no, los libros que en una parte pone una

cosa y más adelante cosa distinta e incluso lo contrario

[todo ambiguamente, para que si ves por un lado, pueda verse

una cosa; y si por otro, otra (incluso -como ya se ha dicho-

contraria muchas veces)] y todo muy ambiguo y difuso para

que no haya contraposición descarada, y así lo puedes coger

según por donde interese.

Así, según queramos nos acogemos a uno u otro (algo parecido

a lo que pasa con los refranes que hay para todos los gustos

e igual está uno que su contrario, además de cientos o miles

intermedios).

Y así nos acogemos a uno u otro según nos acomode.

(En resumen) la ambigüedad y abstracción de estos lenguajes

empleados da lugar a múltiples interpretaciones, y de ello

que incluso estas puedan emplearse según: gusto, necesidades

conveniencias; para seguir modas, tendencias, épocas...

etc. y adaptarse a cualquier circunstancia (prueba ello, que

en lo rígido, en lo que dicen sin ambigüedad), ahí se nota

la cantidad de fallos y equivocaciones –como ya se ha

aludido- porque por “no ambigüas” no han podido acomodar

(tierra plana... etc.) con lo cual, buscan una mayor

versatilidad con la ambigüedad y contraposición para seguir

en boga. No dicen nada en concreto y así cada cual lo

interpreta a su manera (puede adaptarlo a su visión).

Porque las cosas o se toman textualmente -en sentido

(estricto y) literal- o ya puede ser cualquier cosa.

-          Ese lenguaje enigmático es para no revelarlo antes de

tiempo.

-          Si un ser superior quiere revelarlo que nos lo revele y

si no, no. Lo menos que se le puede pedir, es que no nos

ande con galimatías.

-          Sí, pero es así para que todo el mundo lo entienda (aunque

cada cual a su manera), todos se salvan.

-          Entonces, si todas las interpretaciones son válidas

-todo vale- para qué tanta monserga, cada cual que se salve

a su manera.

-          Ten en cuenta que todas las teorías tienen su antítesis,

sus partidarios y detractores.

-          Sí, pero precisamente por eso, por considerarla vosotros

mismos “divina” tendría que estar por encima de todas esas

incertidumbres humanas y vicisitudes; y ser clara para todo

el mundo (digo yo).

-          Sí, lo que pasa es que hay que leerla de una forma

Determinada.

-          Es que si la vamos a tener que leer como tú quieras,

claro, saldrá lo que a ti te de la gana o te parezca. Y

además, ¿es que entonces está hecha para que unos la

entiendan y otros no?. Pues entonces está hecho solamente

para ese alguien.

Hay religiones y creencias que llegan a emplear hasta

sistemas comerciales o similares en captación y tratamiento

de masas.

Mensajes como: “prohibir” para que transgredan y entonces

“pecado”, hacer que te sientas culpable, exacerbando el

complejo de culpabilidad, para luego poder redimirte, así

potestad  de redimir (para alguien) y alegría y gratitud del

que es redimido (se siente en deuda) o se siente deudor por

cualquier cosa   que haya hecho o dejado de hacer o de algo

que haya hecho alguien o la mismísima divinidad por nosotros,

desinteresadamente (incluso sin habérselo pedido) o por no

machacarnos porque puede hacerlo en cualquier momento desde

el principio: para sí tenernos agradecidos y predispuestos

a él o ellos. Cuando lo normal de bien, es que si nos ha

creado (y más cuando encima no se nos ha consultado) nos

haga bien, no mal ¡digo yo! (y si lo mínimo es dar gracias

por bien; lo normal es lo malo también achacárselo). (Y así

con todo, tienes que estar agradecido). Otras fijan una meta

a la que hay que llegar para la salvación y en aras y

empujados por querer salvarse (satisfacción final) los

encauzan en el camino o mediante sacarle agradecimiento por

“salvarle” (tenerlos agradecidos y predispuestos ahora, por

esa salvación “que dicen” le van a dar).

Las religiones –con independencia sean después o no verdad-

son, en principio, consuelo de insatisfechos refugio de

conformistas y esperanza de crédulos (porque no hay nada que

lo demuestre fehacientemente). Las religiones (y el hombre

hasta ahora), generalmente, ante la ignorancia ponen

superstición, ante la impotencia ponen resignación, ante la

supremacía del (hipotético) ser superior ponen sumisión y

ante la incertidumbre: invención.

Todo esto cala más en inseguros (poniendo alguien o algo

que todo lo controla, al no poder controlarlo el ser humano)

desvalidos, despreciados, en los desesperados (porque dan

una esperanza aunque esta pueda ser fundada o infundada,  y

los desesperados son los que más necesitan de esta),

conformistas (crear ilusión en la resignación a los

designios divinos). Haciendo que el hombre se conforme con

su suerte –con lo que Dios le da-. Si le pasa esto  porque

Dios quería que pasara; y si lo otro, porque quiere que le

pase lo otro o no seré lo suficientemente bueno.... etc.

Si da: bien, (y) si no: (pues) también. Frustrados solo si

insatisfechos..., en los insatisfechos porque prometen

satisfacción... etc.

Y como a casi todo el mundo le pasa algo de eso, por eso

tantos adeptos.

-          Pero es que Dios está ahí. Es algo vivo. ¡Siempre puedes

recurrir a él!.

-          Entonces, si necesitamos recurrir a él –y él nos ha creado

y creado todo- es que nos ha dejado desvalidos a propósito.

-          Pero siempre puedes recurrir a él (Dios es como un amigo).

-          (Entonces), con Dios pasa lo que con un amigo imaginario..

Dios es como un amigo imaginario.

Dios es (como) el amigo imaginario. “que lo tienes todo (en

él) y no tienes nada (a la vez)”, que puedes imaginarte e

imaginarlo como quieras. Por tanto, puedes ponerle todos los

atributos que quieras y por igual siempre lo tienes –no

sintiéndote solo- al ser imaginario es extensible a lo que

tú quieras porque es todo y no es nada [porque solo se

puede ser todo cuando no se es nada (porque si concretas/

defines, se pierden otras posibilidades)]; ya que, puede

uno formárselo/imaginárselo. Como uno quiere [porque puestos

a imaginar no hay nada más grande (y a la vez tan pequeño)

-tan como queramos- , que lo que no se ve, pues al no verlo

lo podemos imaginar tan grande y/o pequeño como queramos].

No hay nada mejor que lo que no se puede valorar, lo que no

es tangible, pues puede ser (a la vez) todo lo bueno (o

malo) que queramos. No hay nada más apropiado y adaptable

que lo que no tiene forma (ni realidad) pues podemos darle

la forma que queramos. Y así mismo, no hay nada que acompañe

más, que lo que no está, que lo que no existe, pues podemos

tenerle tan presente y acompañarnos tanto como queramos. (Y

por tanto, podemos decir que no hay mejor amigo –que nos

haga más compañía- que el imaginario, pues podemos

imaginárnoslo todo lo bueno y que nos hace toda la compañía

y nos ayuda todo lo que queramos... y así sucesivamente).

·         Con la imaginación podemos resarcirnos de la realidad,

pues la realidad tiene limitaciones, pero la imaginación no.

La imaginación es el recurso para salvar nuestras

limitaciones”.

Puede decir uno que le escucha o no le escucha, nos

comprende o no nos comprende, le satisface o no nos

satisface. Incluso pedirle cosas y si las consigue o no las

consigue pues darle las gracias o disculparle; ¡Decir que

no será esa su voluntad!. Y más si dice que es omnipotente,

omnisapiente... etc. Puede sentirse protegido (le sirve de

apoyo, esperanza y consuelo ante la vida); pueden pedirle

cosas difíciles o imposibles para cualquiera y si no le

responde -si no sale- puede incluso decir que como es

sapientísimo “(así) lo juzgará mejor” (que haya pasado, lo

que ha pasado)... etc.

En una palabra,  como la persona se lo imagina (y) puede

imaginárselo a su antojo (según sus creencias, ideas,

costumbres, educación, pensamiento, gustos... etc.) pues se

lo imagina como quiere; y eso hacen la mayoría que no

encuentran las respuestas a sus interrogantes inquietudes

en esta vida. (Pues) ... “No hay nada en esta vida que

pueda ser más” lo que queremos “que lo que no existe, pues

podemos imaginarlo como queramos”.

(En resumidas cuentas): “No hay nada tan como queramos que

lo que no vemos, pues podemos imaginarlo como queramos”.

Y así unas tras otras se utilizan miles de argucias...

Aparte de emitir un mensaje que provoque la admiración y

ganas de adhesión de la gente. Ponen Dios bueno,

que nos atraiga, satisfactorio al final. Ponen Dios y cielo,

todo satisfactorio al hombre [nos ponen un dios, personaje

o principio que satisfaga nuestros gustos, ideas... etc. con

el fin de hacérnoslo atractivo, atrayente que nos satisfaga

(o nos enseñan lo que nos debe satisfacer mediante la

educación, que sin sus mandatos)].

Nos ponen un Dios que tengamos algo que agradecerle, nos

sintamos en deuda con él [porque haya hecho o haga (aun sin

pedírselo muchas veces) algo por o para nosotros (o así nos

lo digan), por conseguirnos satisfacción y/o porque no nos

masacre; nos castigue y/o nos libere de la insatisfacción

(castigo, calamidades... etc.) o nos va a dar recompensa =

satisfacción (prebendas, cielo... etc.)].

(Y en contraposición) infierno (sitio, forma o estado de

castigo) todo insatisfactorio, miedo... etc. como

contrapuesto a él/ello/ellos (según el tipo de religión o

creencia). (Simplificando la cosa, pues no tiene por qué

haber uno/s tan bueno/s tan bueno/s y otro/s tan malo/s tan

malo/s. Puede ser de muchas otras formas, incluso

intermedias. Tanto que si lo bueno: cielo ni fuera o no nos

lo pusieran tan bueno/satisfactorio, ni lo malo: infierno o

similar tan malo/insatisfactorio, hasta haría quizá, que no

lo pensáramos. Tanto que si incluso ‘lo malo’ pudiera

producirnos, se identificara o lo conceptuáramos de mayor

satisfacción total, estaríamos más dispuestos a ello; y de

hecho, para quien así lo considera, así es. O incluso

llegaríamos a pensárnoslo.

Cuando no “chantaje moral”: el que siga y haga lo que se le

diga = premio: cielo = satisfacción (te sentirás mejor, Dios

te premiará/recompensará... etc. ); y si no = castigo [te

sentirás mal (ya se encargan antes de haberte –mediante

educación... etc.- metido conceptos, ideas, dogmas que si

no los cumples te sientas mal), Dios te castigará (castigos,

no dándote algo que a los que hacen lo que él dice si les

da, cuando no infierno = lo peor, trágico... etc.] =

insatisfacción.

Y así, camela a unos mediante las promesas (saludarnos,

satisfacción, felicidad... etc.), y a los que no mediante

castigos decirles que no va a darles o va a dejarle de dar

algo (otra forma de castigo, por defecto) o que se pierden

y les va a castigar directamente e incluso con tormentos

infernales eternos... etc.; o mezcla de las dos o tres cosas

a la vez.

Usa lo que mueve al hombre más intrínsecamente “buscar su

satisfacción” (y hacen que le compense claramente hacer lo

que ellos quieren o creen). Y así juegan con la propia

naturaleza humana que busca la satisfacción y rechaza lo

insatisfactorio (salvo cuando sea para conseguir por tal

motivo una satisfacción mayor, claro está). Y todo ello

aderezado unas cosas con otras hasta su máxima potencia:

sugestión, sentirse mejor, sentimiento satisfactorio...

curarse... ver apariciones... etc.; ¡si Dios fuera así =

chantajista y antojadizo... etc.!.

-          Es que Dios es bueno.

-          Y entonces, ¿lo malo? ¿por qué males?.

-          Dios sólo envía lo bueno.

-          ¿Entonces lo malo? ¿Si Dios es bueno por qué lo malo:

Catástrofes, Hecatombes, La Miseria, El Hambre, Las

Epidemias... etc.?

-          (Eso) es la naturaleza. La vida es así.

-          Pero ¿quién ha hecho la vida? ¿y quién creó la naturaleza?.

[[Y si existe un dios o dioses –de bondad y de bien- y este

o estos han creado todo lo existente y ponen las reglas

¿cómo  es que las reglas de la naturaleza son las más

crudas, donde para sobrevivir unos tienen que destruir a

las otras cosas (¿dónde está ahí la bondad y la justicia de

Dios, de la divinidad y su obra: la naturaleza?).

-          Es que así es la vida, pero sólo lo hacen para alimentarse

no como el hombre.

-          [¡¿Y qué más da que sea sólo por supervivencia, para

alimentarse... etc.?! (está mal de todas formas ¿no?). Se

acepta como bueno o como mínimo como normal e implanteable

lo que no hay forma de cambiar por ser/son normas supremas

(entendidas como mínimo como superiores a nosotros y no

susceptibles de cambio –por lo menos significativo- para

los humanos)].

Pues, porque en la naturaleza exista ese crudismo sólo para

sobrevivir, no quiere decir que ni esto tenga que estar bien

ni sea ético (aunque pueda parecerlo en cierto modo por la

fuerte imposición e impregnación –sin discusión- y por tanto

a que nos tiene/estamos acostumbrados como “lo más natural

del mundo” por ser así –incuestionable e incluso aunque se

cuestione- y por la pura costumbre que nos tiene

acostumbrados, y lo vemos “normal” simplemente por ser así

y estar acostumbrados). Pero podría no ser así pues podía

haberse hecho o habilitado de otra manera (y ya está) (tan

normal también), además de que en las catástrofes naturales

no mueren para subsistencia de nadie.

        Pero es así y es natural. Y cuando es así será porque es

necesario, aunque no sea para nadie en concreto; sí

posiblemente para el sistema en general.

-          Pero porque sea así y sea la naturaleza (impuesto por

tanto por quien ha hecho esta), no tenemos por qué

otorgarlo por narices o más bien dicho. Aunque sea así y

tengamos que otorgarlo por narices y lo otorguemos, incluso

ya como normal por costumbre –no quiere decir- como ya

hemos dicho que sea ni lo más ético, ni bueno, ni sea lo más

perfecto. (Como sistema natural puede incluso ser

sorprendente , pero cuando lo pasamos por crisoles como son

“el de la mora”, el bien/mal, “lo óptimo”, la posibilidad

de hacerlo mejor incluso perfecto, no parece muy bueno el

sistema. Dime (tú) dónde está ahí la justicia divina y de

su obra: la naturaleza (en todo caso justicia de

supervivencia, si es que a ello se puede llamar justicia).

(Porque justicia y moral ahí no hay, solo supervivencia.

Quizá como mucho una cierta justicia y moral muy

discutibles). Esto implica la responsabilidad de la

divinidad: Dios/dioses. El sistema natural selecciona a los

más fuertes,  reduce las poblaciones por procedimientos de

compensación, muchas veces... la mayoría de las veces:

catastróficos, bárbaros, crueles... etc. para los seres

(aunque incluso vaya en interés de un sistema general –que

también podría plantearse de si el hacedor- si es perfecto

-podría haberlo conseguido sin lo malo; o si no, no haberlo

hecho, quizá-).

[... (Y) (si) Dios o dioses o la/s divinidad/es -que

debieran dar ejemplo- y más siendo perfecto/s, -y podrían

hacerlo perfecto (y) no lo hace/n- se lo permiten

(¿Cuánto más podría permitírsele al hombre que es

imperfecto?) ¿(y) por qué?] y en cambio al hombre no se le

permite o se le ve mal actuar así –máxime cuando, aunque

tampoco debiera, ni estaría bien- podría tener mayor razón

o al menos mayor disculpa por ser imperfecto.

Se dice que no debe actuar así: con métodos agresivos

–aunque (incluso) vayan en interés de temas generales:

reducir población, acabar con situaciones que implicarían

más catástrofe... etc. [Cosa que incluso me parece muy bien

que no se vea bien para el hombre pero que tampoco me lo

parece que se otorgue y/o se vea bien –ya sea por

convencimiento, sometimiento o costumbre- a lo superior (al

hombre) (ni a nadie), porque sea superior –incluso se tome

con normalidad-. Porque... ¿por qué –se le otorgan- estos

procedimientos?: ¿por costumbre? ¿por inevitables? y/o ¿por

ser superiores estos mecanismos o quien los produce?].

¿No le estaremos pidiendo al hombre más que a Dios?.

“¿No nos estaremos exigiendo más que a los propios dioses?”

¡¿No le estaremos pidiendo al hombre más moral que al

propio Dios?!.

(Que no está mal, pero que no hay que pasarse), que han

hecho un sistema de regulación basado en todas esas

regulaciones, que al mismo hombre no se le permite. Para mí.

En sentido justo –pienso- que debía verse bien o mal para

todos o para nadie (y más que incluso verse bien en el

hombre porque se de también en la naturaleza). Pienso que

no es solución verlo bien en el hombre porque se de en la

naturaleza ni viceversa; verlo bien en la naturaleza para

que se pudiera ver bien en el hombre.

Yo más bien pienso que no debe verse bien para nadie. Creo

que no debía tener y aplicar ese poder de infligir

destrucción (y sufrimientos) nadie: ni el hombre, ni Dios,

ni la naturaleza.

-          Sí, pero la naturaleza en sí es buena... si vives

naturalmente podrás gozar de todo lo bueno, todo lo natural.

-          ¡Entonces ¿por qué sufrimientos, catástrofes... etc?! [Te

recuerdo que la naturaleza -(aparte de ser sabia)- también

mata, no es tan benigna (ni benévola) como tú la expones,

hay hierbas que curan y hay hierbas que matan, (e incluso

las mismas (que) curan o matan según la dosis) por decirlo

de alguna manera].

Si no, mira cuantos hombres deformados física y/o

psíquicamente hay, y tenemos recluidos en psiquiátricos,

hospitales... etc. Unos son ciertamente por culpa de los

hombres (incluso apurando podemos achacarle en su

transmisión hereditaria) pero otros tan solo son achacables

a la propia naturaleza.

-          Pero la naturaleza también tiene sus cosas buenas. La

naturaleza es un sistema maravillosos.

-          Sí, efectivamente hay en ella grandiosas maravillas. Pero

tiene fallos. Al igual que hay en ella cosas grandiosas

(maravillosas), también hay en ella grandes atrocidades.

-          Todo tiene sus fallos. (Todos los mecanismos tienen sus

Fallos).

-          Sí, pero esta, está creada por Dios, y este es perfecto,

no tendría por qué tenerlos.

-          Bueno, pero comparados estos con los que crea el ser

humano. Estos son ínfimos.

-          ¿Sí?. Pues que se lo digan a todos esos que son un fallo

de ella: en hospitales, gente sin manos, sin dedos, sin

miembros, damnificados por causas/desastres naturales,

enfermos,  deformes... etc.

Y  además, el hombre es imperfecto, pero la divinidad –según

tú- es perfecta (y no debe tenerlos), y si no se ha hecho

mejor (entonces) ¿de quién es la culpa?.

Si dices que Dios ha creado todo también ha creado la

naturaleza.

-          Sí, pero la naturaleza se hizo y después ella es la que

lo hace. El, en un principio la hizo perfecta y la dejó

seguir. En libertad, porque Dios deja libertad. Y después

ella es la que lo hace.

-          Pero si (Dios) es pluscuamperfecto, omnipotente y

omnisapiente sabría –debería saber- de todas sus

repercusiones y por tanto es responsable de no haberla

hecho perfecta. (tanto para lo bonito como lo feo) [Tanto

para lo (que consideramos) bueno como lo malo].

Por tanto –si es omnisapiente- sabría su comportamiento,

incluso posterior, del sistema que ha creado. Y si es

omnipotente y perfecto es responsable (de lo que ha creado

y) de no haberla creado perfecta.

Por todo ello, se puede decir que de todas formas los fallos

naturales que masacran y han masacrado siempre al hombre

-desde el principio- es y son obra suya.

-          Sí, pero la culpa también la tiene el hombre. Dios

(también) le ha dado  al hombre la inteligencia –medios

 para defenderse- para que progrese y poder arreglar esas

cosas. Y lo ha puesto al frente ¡y no veas que desastre!.

-          Sí, pero el hombre podría, si Dios, la divinidad, hubiese

dado/diera más medios. ¿Qué culpa tiene incluso el hombre

de –no ser/hayan dado- más inteligencia?. ¿Por qué hacemos

al hombre culpable de la poca inteligencia que demuestra a

veces, si esta (también) ha sido dada por Dios en la medida

que (éste) la tiene?. Y cuando al hombre le es humanamente

imposible defenderse ¿De quién sería la responsabilidad?.

-          Dios va dando medios y la prueba es que el hombre va

avanzando a través de los tiempos.

-          Pero de quien es la responsabilidad que queden todavía

muchas cosas por hacer.

-          Él da medios, es el hombre el que tiene que ir

desarrollando dichos medios.

-          Pero aparte de lo que da en cada momento –y lo que el

hombre puede desarrollar en ese momento- ¿y lo que falta

en cada momento. ¿Por qué no da dios de una vez todos los

medios?. ¿De quién es la responsabilidad? (Porque el hombre

-incluso desarrollando “todo lo que puede”- lo que se le da,

se le da limitado hasta unas posibilidades limitadas “en

cada momento” (porque incluso si, es por dejadez o

ignorancia de progresar más, es un defecto que tiene. ¿Hasta

qué punto es responsable?.

O de la forma más sencilla, entonces: ¿a quién hay que

agradecerle “lo que falta en cada momento”. Y que durante

miles de siglos ese dios no haya dado la inteligencia

suficiente para salvar miles de vidas y sufrimientos,

habiendo padecido epidemias, enfermedades... etc. etc. etc.

además de que incluso en el presente sigan faltando más (de

esos) medios: incluso inteligencia, etc.? ¡A ver si os

aclaráis en eso y otras muchas cosas!.

-          ¡Voluntad divina!.

-          Entonces, si todo es voluntad divina ¿por qué se afana el

hombre por llevar una vida mejor?.

-          Porque tiene que poner de su parte.

-          De su parte ¿para qué? ¿por qué un dios o dioses lo han

establecido así?.

-          Esa es precisamente la gracia y en sí la vida. Si no (si

lo tuviéramos todo) no existiría esta vida, se le quitaría

la gracia (o por lo menos tal y como la entendemos).

-          Así, pues sí. (pero podría ser otro tipo de vida “con

todo”).¿Por qué no?. Y me figuro que tendría otras gracias.

(si no más). (¡Digo yo!). al tenerlo todo y poder hacerlo

todo.

-          Sus razones habrán. La inteligencia humana no puede

llegar a esas alturas.

-          Pues quizá sí. Pero si la naturaleza es obra suya/s. Y

Además si la vida y la naturaleza es así; es porque la han

hecho así, porque no la han hecho de otra manera]].

-          (Sí) (pero) (todo) eso son... los demonios (las

malignidades) (los entes o espíritus malignos). Las

catástrofes, hecatombes, luchas... etc. las provocan –son

culpa de- los demonios. Las malignidades producen –con sus

malas artes- las cosas malas (atisban “egoísmo”, envidia/s,

la codicia, los bajos instintos... etc.). el hombre tiene

que luchar contra ellos.

-          ¿Y quién creó a los demonios, la maldad, el mal... etc.?.

-          En realidad es... el hombre.

En última instancia eso no es cuestión de Dios ni de

demonios (eso es el hombre). En realidad es el hombre quien

tiene la culpa. Porque el hombre debe elegir, y con su

maldad o dejándose llevar por las maldades se obstina en el

poder, la avaricia... etc. Hace que todo ello pase: guerras,

ansias de poder, envidias, mala partición de las riquezas...

etc.

-          ¡El hombre también hace cosas buenas!. Y en última

instancia podemos decir, que aunque algunas veces, el hombre

sea el culpable de ciertas conductas, pero (cabría

preguntarse) “si existe Dios ¿por qué lo permite?”.

-          Por la libertad. Da libertad.

-          ¿Qué libertad? Si toda obra suya, (factores: genética,

 ambientales... etc.) son obra suya.

-          Pero siempre –en toda circunstancia/en todo caso,

siempre- puede hacerse el bien o el mal.

-          Pero, aunque fuera así ¡¿por qué tiene que pagar unos por

libertad de otros?!. Y es más; no solo eso sino, ¿y las que

trascienden al hombre?: hecatombes, catástrofes, desastres

naturales... etc. [Son indiscriminadas a los que hacen el

bien o el mal; suele tocarle a todos los que pilla ¡y ya

está!. incluso la mayoría de veces se ceba más en los que

menos recursos tienen, y solo por eso, ‘por tener menos

recursos, y por tanto, (tener) menos medios de defensa’ y no

por ninguna otra razón] (que) me da a pensar que no existe/n

Dios/es, o si existe/n no es/son perfecto/s; o si es/son

perfecto/s no es/son tan bueno/s.

-          Dios, la divinidad le castiga cosas malas que hace el

hombre.

-          Pero si libertad significa “ser libre sin represalias”

-porque lo contrario sería una libertad totalmente

controlada (y limitado)- ¿qué pintan los castigos por esa

libertad?.

-          No, no son castigos. Es que el hombre los provoca y sufre

sus consecuencias.

-          Entonces, ¿qué libertad es esa “libertad condicionada”?.

No te castigo, pero si no haces eso –impuesto por mí: Dios-

lleva aparejado tal consecuencia. ¿Qué libertad es esa?. Y

encima –tanto es así, que si fuera esto- podría (hasta)

decirse que es un dios vengativo.

-          No ¡justicia divina!

(si es malo es castigo).

-          ¿Y los que no tienen culpa?. Y además, a algunos de los

que no tienen culpa –y aun estando encomendados a la

protección de los dioses y/o de las distintas creencias y

siguen sus preceptos (su doctrina)- y le pasan cosas malas

-indiscriminadamente- tanto a unos como a otros. [Donde

está (ahí la bondad y) la justicia divina (en la naturaleza)

(y) en esos casos si se lleva para adelante (incluso) a

inocentes].

-          El dolor y el sufrimiento. Porque soportándolo con fe y

resignación es bueno, porque por el sufrimiento gana

experiencia, mérito y recompensa.

-          ¿Y por qué (es) involuntario? ¿y (si) uno no quiere?.

¿por qué no es voluntario?. Y además, ¿por qué casi siempre

a los más desvalidos?. ¿Por qué hecatombes indiscriminadas?.

Y no se por qué suele tocarle a los más pobres, con menos

recursos, y ¿por qué tienen que pagar unos por otros?.

-          Son pruebas.

-          ¿Para qué?.

-          Pues Dios les compensa por otro lado.

-          ¿Y a los que “todo” son calamidades en esta vida (quedan

tullidos, malparados en esta vida... etc.)?.

Pues vaya prueba ,(pues) para algunos (tantas calamidades y

sufrimientos) todo son pruebas y dificultades –tanto, que

pasan una vida perra- . y que algunos incluso se los lleva

para adelante. Por ejemplo: enfermedades, catástrofes... etc.

y para otros ninguna prueba (todo o casi todo son

benevolencias).

-          ¡Prueba!. Luego, al final, tendrán su recompensa –al igual

que a los que no hacen lo que deben recibirán su castigo-.

Dios les compensa por otro lado, en otra vida. Y cuantos

más sufrimientos inmerecidos, mayor será su recompensa

(Ejemplo: pues se los lleva a una vida mejor... etc.).

-          Eso, (prometerle/darle vida mejor) está muy bien porque a

lo malo de quitarle/fastidiarle la vida a un ser humano, le

pone la esperanza de que sea para mejor. Pero y si es tan

bueno ¿por qué no se fija en todo (incluso en los gustos/

opiniones... etc.) de a quien van dirigidas? ¿por qué no se

fija en si ellos (quieren o) no quieren tantas recompensas

a cambios de esas calamidades. Y no ve si no quería irse

para adelante, ni sus seres queridos querían que se fueran?.

Y si es tan bueno, ¿por qué no les da a los que

‘teóricamente’ no le da tantas oportunidades (en forma de

calamidades) para poder tener opción a cosechar mayores

recompensas  o se pasa de a éstos ponerles más de las que

quisieran?. ¡Para que tuvieran igualdad de oportunidades!.

-          A lo mejor, en una vida ‘tan’ benevolente tienen la

prueba.

-          Y a los que no quisieran ni tanto ni tan calvo ¿por qué no

todo más equitativo o repartido?

-          Sólo el que tiene la potestad de dar y quitar como él cree

y en ello: la vida.

-          O sea. y al que no el gusta –de todas formas- sometido por

cojones. O sea, que él hace lo que quiere por habernos

creado y ser más poderoso. Pues muy bien: “sumisión por

cojones” ¡qué más remedio!, pero eso no quiere decir que

esté bien o mal hecho. ¡Según quien lo vea!.

-          Porque no se lo toman como viene y encuentran la manera

(idónea). Aunque lo veamos –desde nuestro punto limitado de

vista- mal. La naturaleza es buena al final. Los fines,

designios y caminos de –Dios- son inescrutables.

-          Sí, pero si no (nos) ha dado más inteligencia –a los que

no se la ha dado- para ver lo que es y lo que quiere ¿qué

quiere? ¿qué esté sometido por cojones, por sumisión, por

la propia ignorancia que él (me/nos)) impone?.

Bien... pero si yo no dudo la responsabilidad que tenga o

pueda tener el hombre, pero Dios también tiene la suya, y

encima si es omnipotente....

Si el hombre hace el mal: mediante hacer sufrir, matar,

aborto, suicidio... etc. Le mandan amor y en cambio él o

ellos, que preconiza/n el amor por encima de todo y es o son

perfecto/s, y podían haberlo hecho perfecto –mediante la

naturaleza-, si se permite/n tener u otorgar otras

concepciones o métodos diferentes: matar, abortar

naturalmente, asesinar...,  procedimientos salvajes de la

naturaleza.

[Por un lado (dicen y) preconizan] “Tanto amor, tanto amor

... el amor por encima de todo”... es un intento de suavizar

y sublimar –las a veces tan duras condiciones naturales-; y

por tanto entra en clara contraposición con estas leyes

naturales. De ahí, que no pueda explicarse como un ser

superior que preconiza “amor”, se carga y hace sufrir en una

catástrofe natural. Tan despiadadamente a miles de seres

humanos, animales... etc. porque la naturaleza y las normas

por las que se rige esta, están hechas de esta manera por

él, si a él se le atribuyen ¡claro está!.

-          Sí, pero la obra no es de uno, ni de unos cuantos, es la

realización de la creación en su totalidad lo que importa.

-          Vaya un dios desconsiderado ¿y a los demás que le den por

culo, no?.

-          ¡Eso no es forma de hablar!.

-          Si no es otra cosa, sino “hablar claro”; que al igual que

se  agradece lo bueno, al igual achacarle lo malo. Y al

mismo tiempo aclarar –que algunas veces- lo que dicen

“divino” no (me) parezca tan divino. O admitiendo la posible

emanación desde seres superiores, no me parezcan “tan

divinas”, sino mas bien mediocres o inclusive ‘malas’.

(Por ejemplo)... nosotros no podemos disponer de la vida,

y en cambio Dios sí. Nos da y nos quita la vida, a su

antojo. ¡Pues yo, si dispongo de ella, no hago ni más ni

menos que lo que (vuestro)  Dios (decís que) hace.

-          Es que él es Dios. Y tu no puedes simplemente porque no

eres Dios.

-          ¿Y por qué esas diferencias?.

-          (Está muy claro) (porque es así). Porque él es Dios (-y

Dios es Dios-) y tú no. (¿Está claro?).

-          Porque él no quiere (o no ha querido). Si no, me o nos

podría hacer o haber hecho un Dios o (unos) dioses a todos.

-          Pero (si) no (lo ha hecho, será porque no) ha querido. Y

además, si lo haces tendrás tu castigo.

-          Entonces responde a la fórmula “haced lo que yo (os) diga,

(pero) no lo que yo haga”.

-          Él puede quitárnosla por que ‘él lo da - él lo quita’, “es

él que (nos) (la) (da) y (el que nos) (la) quita”.

-          ¡¿Qué contestación es esa?!.  Además eso entonces quiere

decir ¿¡que pueda quitarla porque la da!?. Pues entonces el

hombre a lo que crea – o salva de su final - también puede

disponer de ello (Ejemplo: al venir una enfermedad o

catástrofe que iría para adelante, si el hombre rescata esa

vida ¡tendría que dejarlo morir o tendría que disponer él

de esa vida!. En una palabra “tendría potestad sobre esa

vida” (= Dios).

-          Eso es (querer) compararte a Dios; y además, no porque

todo lo crea Dios: y en última instancia todo (depende y)

es de Dios. Él es quien determina (y quien debe determinar)

‘quien’ debe salvarse o ‘quien o qué’ no.

-          Entonces ¿para qué esforzarse?. El esfuerzo humano es

intrascendente, pues si Dios quiere se lo lleva (para

adelante) y si no, no.

-          Por la intención. Que es lo que cuenta. Si ve que se le

pide con fervor.

-          Entonces sería un dios voluble, según le ruegues más o

menos... ¿¡quién no llora, no mama!?.

-          Dios como es omnipotente puede hacer lo que quiera,

aunque a ti te parezca incongruente.

-          Entonces, si no me ha dotado no en culpa mía no

(creérmelo) entenderlo.

-          Por eso es un misterio, y es incomprensible a la mente

humana. Si lo entendieras no sería misterio.

-          ¡Pero vamos a ver! ¿qué es mejor (¿qué es más importante?).

que yo lo entienda o que sea misterio?. (¿qué sea misterio

o que yo lo entienda?).

-          Pero, es que no es cuestión de lo que sea mejor ¡es que

es un misterio!.

-          ¡O una falacia sin sentido!. [Que (me) lo hubiera hecho

comprensible; y ya está]. No hay por qué hacerlo misterio...

(pues) ¿por qué no puedo yo decidir: vida, muerte,... etc.?.

-          Sólo Dios (puede)[pues selección natural y naturaleza (y

todo) obra/s de Dios].

-          Pues selección natural y naturaleza (-obras de Dios-) más

crudas.

Y ¡¿por qué no voy a poder yo hacer ni decidir en lo que me

compete, lo que yo quiera?!-

-          ¡Tú aspiras a Dios!. Y tú no te vas a comparar a Dios.

-          No. Por saberlo. Imposible. Pero aunque aspirara a ser

Dios ¿qué malo tendría querer ser como “Él”?. ¡Si es o

debería ser nuestro modelo! Y (¿qué malo hay en querer ser

como nuestro modelo. Como el modelo al que hay que tender?).

-          ¡Pero tú no te vas a comparar a Dios!.

-          ¿Y por qué no (nos vamos a poder comparar a él?. (Y

además) ¿qué méritos a hecho él para ser Dios (si desde

siempre lo ha sido)?... Y también podríamos ser todos

igual. Si así se hubiese dado.

-          Pero no lo somos. No se ha dado (así). Y no te puedes

comparar porque él es omnipotente, omnisapiente... etc.

-          ¿Entonces ¡no! porque la fuerza la tiene él?. Pues vaya

una conclusión.

Y además, que nos hubiese hecho así, igual a él o ellos...

(Y así seríamos así también), y ya está.

-          Eres el anti-Dios.

-          ¿Por qué? –si existe- dejad que sea él, el que me juzgue

¿no?. No vosotros. Y además, pero ¿por qué?. ¿por querer ser

(igual) como él, ese que pedestamos, admiramos, encumbramos

y veneramos y admiramos tanto. Por querer ser tan bueno,

tan sapiente, tan como él. ¿Por eso soy en antidios, el ser

más malvado que hay?. Entonces, ¿qué hay que querer ser: lo

contrario (a él)?.

-          ¡Lo que eres!.

-          Dirás “resignarme a ser lo que han querido que seamos”,

¿no?...

-          Pero es que eso sólo le corresponde a él ‘dar y quitar la

vida’...

-          ¿Y por qué? ¿por pura fuerza?.

-          Porque nadie puede disponer de la vida ni con las

circunstancias de nadie. Porque nadie es nadie para

(quitarla). Para disponer de la vida (de nadie).

-          (Pero) eso es ya una cuestión de ética personal o incluso

de lo que esté dispuesto en nosotros, pero no de principio

universal. Pero incluso la muerte, el matar en sí, no

sabemos si en una concepción superior es bueno o malo

máxime cuando lo hacen (naturaleza, dioses... etc.). depende

incluso de las tradiciones, costumbres, ideas, creencias...

etc.

Hay creencias, incluso religiosas,  por las que matan o se

dejan matar –o en las que matar es un sacrificio agradable

a sus dioses o ideologías- donde se considera válido matar

para defender, imponer o implantar estas (luchas, guerras),

por ideas diferentes, guerras santas... etc.

-          Sí, pero el matar es malo.

-          La misma naturaleza en sus leyes valida la muerte y el

matar, incluso en desventaja (unos animales más grandes se

comen a otros menos fuertes o más pequeños). Son leyes

naturales, pero despiadadas.

-          Sí, pero eso es para la supervivencia, por lo que es

necesario matar unos a otros para alimentarse.

-          Bien, pero que lo hubiese hecho de otra manera. Y además

¿y cuando es por una catástrofe natural? ¿qué?; estamos de

acuerdo que puede ser necesaria esa hecatombe para regularse

ella (la naturaleza) pero a quien pilla por medio no le

respeta la vida.

-          Pero (el hombre). No puede quitarla porque no la da. La

vida nos es dada por Dios (por el supremo) y sólo él puede

quitarla. No nos corresponde a nosotros quitarla: porque si

no la damos no podemos quitarla.

- No sé por qué no. . Se nos prohibe quitar la vida y en cambio nos

reservamos el derecho a privar de libertad a quien hace

algo malo y no la vida ¡¿qué bien puede ser más preciado?!.

Sólo cabe una explicación y es: que ponga ese límite (como

freno) para que no vayamos matando por ahí en la práctica,

pero en términos generales no tiene ninguna razón de ser

teórica. Cuando se puede privar de una “la libertad”, no

poder privar de la otra. (‘la vida’).¡No creo que haya

ninguna razón esencial, de ser!. Y además... ¿y si fuéramos

capaces de darla, de dar o salvar la vida?. Ejemplo: los

médicos ‘a quien salvan’, o cuando se salva a alguien (de

morir ahogado, asfixiado, accidente, suicidio... etc.)

¿tendríamos derecho, al igual, sobre estas vidas?.

-          Eso es diferente, es dentro de los medios que dios/es dan

(para ayudarlas).

-          ¡También da medios para quitarla! (por tanto el uso que se

haga de estos medios no depende de el/ellos; si no, todo

dependería de ello. Y el hombre no tendría –ni para bien ni

para mal- ninguna responsabilidad).

-          Pero la divinidad también da la diferencia entre el bien

y el mal y emplearlo es cosa del hombre. Si lo hace para

bien o para mal ya es cosa del hombre.

-          Pero ¿para qué? ¿y bajo qué conceptos y parámetros?,

Ejemplo: muerte, eutanasia, aborto... etc. ... que la

naturaleza ya de por sí lo hace.

Y de todos modos ¿por qué él sí puede?. ¿por qué tiene la

fuerza?. ¿E incluso no nos atrevemos a plantearnos todo

esto, por el temor divino y a su castigo? ¿por eso, tan solo

por eso, no debemos ni planteárnoslo?.

-          ¡Tú desafías a Dios!.

-          No. solamente digo lo que pienso. Vosotros lo que pasa es

que tenéis miedo a dios y al castigo.

Yo solo quiero tomar mis propias decisiones. ¿Por qué no

voy a poder tomar (yo) mis propias decisiones?. (¿por qué

no puedo yo disponer lo que yo quiera?). y si existe Dios

(¿sí puede?). puede hacer lo que quiera: abortos naturales,

catástrofes... etc. ¿y yo no? (¿por qué?).

-          Pues si tal decide (por qué) ‘por algo será’. Si tú lo

haces (decides algo erróneo) ¡tú sólo serás el responsable!.

-          Bien, pero si yo soy responsable de mis actos, él también

¿no?.

-          Pero él es Dios.

-          Entonces del castigo – si lo hay - a la hora del castigo,

cuando yo lo tenga, él también. No me vale que porque sea

Dios... si no, ¿dónde está el sentido de(la) responsabilidad

(y la justicia)?: (si) “para un pobre mortal tiene la

responsabilidad de sus actos”, y en cambio Dios, por ser

Dios, nada. ¡Muy bonito!.

-          ¡Es que él es Dios!.

-          Entonces toca someterse por cojones ¿no?.

Si el ser humano tiene que responder lo lógico y justo es/

sería, que Dios también. Lo contrario es “abuso de poder”

sea quien sea, o sea: ‘yo puedo más, pues ya está’. Aunque

(en este caso) sea un ser divino u otro cualquiera. No

vamos a dejar precisamente impune al más potente (por tan

sólo eso, por ser más potente) ¿no?. si no ¿dónde estaría

ahí la justicia?. (otra cuestión es si podemos o no –por

razones de fuerza- aplicar la sentencia, pero eso es otro

tema).

[(¿O es que le vamos a pedir más responsabilidad al ser

humano que al propio Dios?. Como mínimo la misma ¿no?. si no

más, pues el hombre ‘es/está/ha sido/lo han creado’

imperfecto e ilimitado) ((y tiene o parece (debe) tener más

excusa de poder hacer (algo mal o) las cosas

imperfectamente)) ((Dios solo tiene (de excusa) su esfuerzo

y su voluntad (poca es, más bien agravantes) (y Dios es

perfecto e ilimitado y él sí puede hacer las cosas

perfectas) (y si no las hace con mayor razón –si es

omnipotente- para achacársele (¿no?) ))].

O es que (encima) yo no puedo disponer lo que yo quiera y

(él ) (Dios) si puede ¿por qué?.

-          Porque (él) es Dios.

-          Qué bonito ¿no?. como es Dios y es mucho más fuerte que

yo, puede hacer lo que quiera y le de la gana, y yo no, ¿qué

bonito?. O sea, que... el sí puede, porque puede: “el poder

por el poder”. El hace y deshace, instituye y dictamina

según su entender y parecer sin tener en cuenta para nada

nuestra opinión, el determina según su forma de ver sin

tener en cuenta nuestro parecer.

Nos pone sin preguntarnos y encima nos exige y nos juzga.

-          No pretenderás que dios tenga que preguntarte; ¡a

criaturas suyas! ¡ni que tuviera que pedirnos autorización!.

-          Es que eso de ser criaturas... ¡ya podía habernos hecho

autosuficientes! ¿no?.

-          No creo que siendo criaturas suyas estemos en condiciones

de pedirle explicaciones.

-          No, si eso es precisamente lo que digo yo. Ni yo ni nadie

está en posición de pedirle explicaciones. Pues siendo Dios

puede hacer lo que quiera (con nosotros) y no hay más que

hablar ¿no?. él tiene el poder. ¿No es eso lo que quieres

decirme?. Somos meros títeres o marionetas en sus manos y

como es él, el que más puede “¡el que más puede no tiene

por qué preguntarle a nadie!” ¿no?.

-          No, mira es eso porque al final es mejor para el hombre,

aunque él no lo sepa, al final (es lo) mejor para él.

Porque él ve más que tú, que todos y que cada uno de

nosotros.

Él sabe y quiere lo mejor para ti (y para todo el mundo)

aunque tú no lo sepas. Eso es igual que un padre con sus

hijos.

-          No todos. No todos los padres hacen, saben o quieren lo

mejor para sus hijos. Pero incluso quitando eso; es que a

un hijo los padres –que no son omnipotentes-: si es pequeño,

si tienen que hacer lo que creen mejor para él porque no

pueden hacer que comprenda -por dos razones: por ser pequeño

el hijo y por no ser omnipotentes los padres -, pero si es

pequeño podría intentar hacerlo comprender; pero si incluso

después de ello, y aun siendo mayores y porque él y los

padres son imperfectos, no logran enseñarle lo mejor deben

dejarle hacer lo que él quiera –por mucho que nos duela-; o

en cierto modo –bien fuera por posibles presiones, fuerza o

porque fuéramos omnipotentes y pudiéramos obligarle

-estaríamos anulando su libertad- (aunque creo y me figuro

que si fuéramos omnipotentes utilizaríamos y deberíamos

utilizar mejor esa omnipotencia para convencerlo que para

obligarlo a la fuerza). (Que es lo que creo debía hacer

Dios).

Y él ‘Dios’ , como es omnipotente, si no hace que

comprendamos y nos enseña qué es lo mejor - que puede, por

ser omnipotente-  para que nosotros mismos –por nuestra

voluntad- lo hagamos. Es  porque no quiere (e incluso

podría evitar sufrimiento, porque al ser perfecto, sabría

enseñarnos y que asimiláramos muy bien y sin traumas

incluso de una vez).

-          Pero él no quiere forzar a nadie y si hace que lo

comprendan a la fuerza (obliga en cierto modo, a la fuerza).

¿Qué libertad sería (entonces) esa?.

-          Pero por qué forzar?; podría instaurar incluso una forma

que no sea a la fuerza, -y además eso estaría muy bien-.

-          Pero de todas formas aunque no fuera ‘a la fuerza’, al

Instaurarlo de alguna manera –aunque fuera inconsciente-

anularía o mermaría la libertad de alguna manera nos ha

dado/que tenemos.

-          ¿Pero qué libertad es esa? ¿Quién ha puesto –y con quien

ha contado- para poner todos lo demás factores para que se

den las cosas así, no se comprenda o se llegue a ese

momento?.

Entonces, si pone los demás factores. La misma libertad es.

¿Qué sentido tiene dejar solo ese factor suelto o sin

ponerlo, que da lugar a la no comprensión de las cosas en

aras de la libertad?. Que nos da uno o unos factores más o

menos y encima puede evitar algún sufrimiento en el

aprendizaje.

Ahora (bien), si no hubiera puesto ningún factor, nos

hubiera dejado (o fuéramos) totalmente libres sería algo más

comprensible, pero así.

-          Pero él quiere y hace. Para ti lo mejor, aunque tú no lo

Sepas.

-          Pero así incluso, ¿quién no quiere lo mejor?.

-          Todo el mundo quiere lo mejor; ¡aunque no lo sepa!.

-          Pero eso de imponer... ¿y lo mejor según quién: él, tú,

yo, otro?.

-          ¡Para cada uno!.

-          Pero incluso eso de imponer “tener todo el mundo que

querer lo mejor” ¿y que lo mejor tenga que ser lo que él

quiera, estableciendo lo bueno, lo malo... etc?. y no solo

eso sino tener que ganárselo según los propios criterios

impuestos por él. No veo la libertad ni el divertimento, ni

la responsabilidad.

Si es así, hay que decir que él se lo guisa y él se lo come:

determinación, dirigismo ¿qué libertad?... (es) (un dios)

abusivo.

-          Pero no es abusivo, porque lo hace por el bien final.

-          A mí me suena a predeterminación por la fuerza ¿y si yo

no quiero el bien? ¿o su bien? ¿o el bien que él considera

bueno para mi?.

-          Pero es que todos queremos el bien ¿quién va a querer el

mal para él?.

-          Esto implica dos cosas, corrobora: 1º, que todo el mundo

busca su  satisfacción: lo que considera bien para él. Y 2º

que si él nos ha creado nos ha puesto esa premisa: “todo el

mundo busca la satisfacción –hace lo que cree le va a

compensar más- , incluso –algo muy humano- busca... la

máxima satisfacción, a ser posible: la felicidad. Lo que

implica una preprogramación.

Y además en (todo) eso hay otras muchas cosas que no termino

de comprender. Vamos a ver: y si yo no quiero el bien o su

bien o el bien que él considera para mí (no me gusta):

castigo, ¿no?. qué bonito: ‘por no hacer lo que él quiera,

lo que tiene programado: ¡un castigo eterno! ¡qué bonito

¿no?!.

(Y me pregunto) si Dios es infinitamente generoso: ¿cómo va

a castigar (ni a condenar) a nadie, ni tomar venganza alguna?.

-          Bueno, a lo mejor no te castiga. Puede que no castigue y

sea infinitamente generoso.

-          ¿A lo mejor? ¡qué bien!. A lo mejor no. entonces aparte

de tener que estarle agradecido o hago a la fuerza lo que él

quiere o puedo hacer lo que yo quiera o lo que crea ¿no?.

...Pero y entonces –en contraposición- sin premio ni castigo

¿cómo puede ser justo?. Entonces ¿para qué esforzarse? ¿y

para qué cumplir lo que no nos guste? ¿para qué hacer/

seguir ninguna teoría ni reflexión -en concreto -, sino lo

que no de la gana?. Si no hay ni premio ni castigo. ¿Por

qué? ¿qué justicia es esa?.

-          Puede premiar y no castigar inclusive premiar a todos.

Dar siempre de más de lo que nos merezcamos, para que nadie

pueda tener queja.

-          Pero además cabría preguntarse, con referencia a ¿qué?

“¿quién haga lo que él diga = premio” y “quien no = a

castigo?... (o similar)”.

-          -O inclusive- puede ser benévolo- dar menos castigo que

el que nos merezcamos o incluso “premio” aunque menor que

al que más se lo merezca. Y a este incluso más del que sea

merecedor, según hagamos y nos portemos. Siempre más. Así

sería todo factible. Y así es justo y bondadoso, a la vez,

e incluso en demasía..

-          Bueno, pero de todas formas –incluso así- podríamos decir

que aunque muy generoso “no infinitamente generoso”.

 –porque además de que él no castigar o él dar más premio

en caso merezcamos menos, o menos castigo en caso se merezca

más, o en general el dar más de lo que corresponda, no es

ser tan ‘justo’-. Además, el no castigar pero el no dar

tanto o dar más que se merece o el dar más castigo del

merecido (no castigar tanto) o incluso no castigar y dar

premio a todos, pero menos premio que a otros que se

merezcan más (en distinta cuantía) ya es otra forma de

castigo, es otra forma de penalizar o castigar ¿no? y

entonces tampoco es infinitamente generoso. (Porque

infinitamente misericordioso tendría que perdonar a todos,

y entonces todos iguales, lo que implica tendría que

perdonar a todos  por igual y esto; a la vez, tampoco sería

justo).

-          Pero bueno, de todas formas habría que reconocer que así

es más aceptable.

-          Sí, pero de todas formas es lo mismo. Y ahí además hay dos

cosas (que no termino tampoco de ver tan claras):

1ª. ¿En base a qué parámetros o a qué referencias? [(e

incluso) (cabría preguntarse) ¿con referencia a qué: “quien

haga lo que él diga = premio”. Y “quien no = castigo o menos

premio”...] ¿qué justicia es esta si nos condiciona para

premio o más o menos castigo como simples marionetas o

niños  sin criterio (él pone: parámetros, límites, define

–con su criterio- lo bueno y lo malo, por un poco más acá o

allá: castigo o recompensa). Y tenemos que hacer lo que él

dice, si no “premio o castigo” o aunque sea “más o menos

premio o más o menos castigo” (que al fin y al cabo es

(casi) lo mismo).

Y 2º: ¿qué justicia?. Si es evidente que ya de base a unos

les ha dado más que a otros (cualidades, posibilidades,

condiciones, educación, circunstancias, medios,

inteligencia... etc.) resultando que unos lo han tenido y

tienen más fácil (o menos difícil) que otros... etc. Y ¿de

quién sería la culpa y responsabilidad de todo? ¿cómo va a

poderse calibrar luego?.

-   [[-  [No te creas, que en cierto modo (en mayoría casos) se

compensa todo porque a quien se lo da más fácil se confía y

la dilapida más fácilmente; al igual que al más difícil –lo

que consigue-  más lo valora y mejor lo afianza e incluso

revaloriza (pero de todas formas)] (y) ]]

¡Ahí está la grandeza de Dios! que; ¡es sabiamente justo!.

A cada uno lo juzgará según lo dado, y dará

proporcionalmente –más que magnánimamente- según mérito

alcanzado con lo dado (y en relación a lo que cada uno haga

con lo que se le da). Según (se) haga con dichos dones

–proporcionalmente a obras y circunstancias... etc-, según

sus propias posibilidades .

-          Pero 1º: así como va a juzgar (a nadie) si así tendría

justificación todo el mundo porque cada cual hace según sus

(posibilidades): (circunstancias, méritos, cualidades,

defectos, demás factores... etc.)... y teniendo en cuenta

que estos no son ni más ni menos que las propias que les dan

o les vienen dadas.

Y 2º: vaya tontería, decir que se va a juzgar a cada uno

según lo que se da –según sus “propias posibilidades”. Y lo

que haga con todo ello.

-          Pues, eso es como es.

... (RESPONSABILIDAD, RAZÓN Y FE)...

-          Eso queda muy bonito. Pero cómo va a juzgar si todo obra

suya: factores: genética, educación, inteligencia,

circunstancias, situaciones... etc. (y de todo ello sale y

condiciona totalmente la respuesta humana) (respuesta @

factores). (en cierto modo nos viene todo impuesto).

[-   Pero ¿y las propias posibilidades de cada uno, el propio

esfuerzo? ¿la propia iniciativa?

-          ... Incluso las propias posibilidades, el propio esfuerzo

(de cada uno) (la propia iniciativa) está en cierto modo

predeterminado; pues en realidad ¿qué son –en sí- las

propias posibilidades, el propio esfuerzo de cada uno, el

propio desarrollo humano, (el propio criterio) y las propias

respuestas de cada uno, de cada ser humano sino